Blusa de satín negro: La pieza central del traje es una blusa de satín negro, generalmente de manga larga, que destaca por su elegante diseño. El escote tiene una forma semicircular y se adorna con bordados en hilos de seda o artisela, creando motivos florales en colores vibrantes como el rosa, naranja, blanco y verde. Estos bordados son hechos a mano y representan la conexión con la naturaleza y las tradiciones locales.
Falda larga y amplia: La falda es otro componente esencial del traje. Hecha de satín negro, esta prenda tiene un gran vuelo que le da un movimiento fluido y elegante. La falda se completa con una capa de tul bordado con motivos florales, lo que añade un toque de volumen y majestuosidad al atuendo.
Accesorios tradicionales: El traje de chiapaneca se complementa con una variedad de accesorios tradicionales que juegan un papel fundamental en su estilo. Las mujeres que lo portan suelen llevar aretes grandes, collares de cuentas y pulseras que están elaborados con materiales locales, como el oro o el plata. Además, en muchas ocasiones, adornan su cabello con trenzas adornadas con listones de colores brillantes.
Jícara pintada a mano: Una de las características más distintivas del traje de chiapaneca es el uso de la jícara, un pequeño recipiente que se lleva colgado del cuello. Esta jícara pintada a mano es elaborada utilizando la técnica de laca de los artesanos chiapanecos, y suele tener diseños florales o geométricos. La jícara es un símbolo de la herencia indígena y el respeto por la naturaleza.
5. Zapatos de charol: Para completar el atuendo, las mujeres suelen usar zapatos de charol negros, que aportan un toque de elegancia al conjunto, y a menudo se combinan con medias blancas o negras para darle un aspecto más pulido al traje.