El pueblo de Chiapas es una riquísima amalgama de diversos grupos lingüísticos, producto de la trilogía maya, olmeca-zoque y chiapaneca mestizada con tinta-sangre española, africana, alemana, china y japonesa, fortalecida principalmente con la mexicanidad chiapaneca, misma que dio origen al chiapaneco de nuestros días.
La formación, transformación, consolidación y evolución del pueblo chiapaneco dieron origen a diversas luchas militares, políticas e ideológicas, así como de símbolos patrios regionales en los que encontramos elementos de identidad local que nos unifican y diferencian de otros mexicanos, entre los que destacan: el escudo de armas (1535), música de marimba (1545), constitución política (1825), himno estatal (1913), bailable y melodía Las Chiapanecas (1924), traje de Parachico y de Chiapaneca (1926), canto a Chiapas (1949), escudos municipales, etc. , en los que se representan el sentir y el pensar de las generaciones de ayer, hoy y siempre, de un glorioso pasado común.
Así como del arte culinario, constituido por alimentos, dulces y bebidas, que han enraizado a la población en su medio ambiente y que han desarrollado el sentido de origen y de pertenencia, entre los que destacan, alimentos: comida grande, cocido de res, mole rojo y negro, butifarra, asado, tachihuil, cochito horneado, tortuga con pollo, tamales de cambray, de bola, de chipilín, joacané, nacapitú y de hoja de Santa María; dulces: suspiros, bolonas, chimbos, gaznates, empanizados de coco, turuletes, nuégados, cupapé, putzinú, melcocha, caballito, oblea, empanadas de leche, de carne o de queso; bebidas: pozol blanco y de cacao, atol agrio, temperante, tascalate, pinole, mistela, atole blanco con pimienta, chicha, taberna, posh y cervecita dulce. Elementos regionales que se insertan como particularidades en el tiempo y el espacio chiapaneco dentro de los continuos procesos históricos.
Las biografías de nuestros héroes cobran vida en los textos de historia de Chiapas y representan las voces de los protagonistas que nos dieron libertad, patria y democracia; héroes que le dieron hondo significado social a sus luchas históricas y que hoy son símbolos regionales de heroísmo histórico; hombres que lucharon para darnos libertad y soberanía hasta alcanzar la formación de la provincia-Estado chiapaneco y una identidad propia, con absoluto respeto del sentimiento chiapaneco: sus apegos y su ancestral cotidianeidad, tradiciones, usos y costumbres.