La vida de un campeón sin corona
Luis Eduardo González Castañón trabaja vendiendo arroz con leche y aguas fresca en frente del Mercado del Norte, de la venta ayuda a su familia para los gastos y paga su colegiatura para entrenar Taekwondo
Jorge Alfaro
En la vida de cualquier deportista se esconden secretos que pocas personas conocen, mientras que otros han sido testigos de cómo estos han escalado rumbo al éxito, a pesar que han tenido que sortear dificultades, las cuales estuvieron a nada de derrumbar sus sueños.
Los atletas de alto rendimiento muchas veces tienen que hacer sacrificios para sobresalir en su respectiva disciplina, gracias a esas hazañas éstos son recordados como héroes para toda la posteridad.
Sus vivencias sirven como ejemplo para otros individuos, quienes ven una esperanza en ellos y son una fuente de inspiración para que otros puedan salir adelante, para no dejarse vencer por los obstáculos que el mismo destino te pone de frente.
LA HISTORIA
Hoy El Heraldo de Chiapas contará la historia de Luis Eduardo González Castañón, un joven que a su corta edad es un ejemplo a seguir, que nos enseña diariamente las ganas que tiene por sobresalir por sus propios medios y convertirse en un hombre exitoso.
LOS VIAJES
Después de su primera jornada del día, Luis Eduardo se prepara para asistir a la Escuela Secundaria José María Luis Mora, institución a la que asiste diariamente para continuar con sus estudios y algún día convertirse en un profesionista.
LA NIÑERA
Por último, uno de sus sueños que desea cumplir es poder representar a México en un evento internacional, y aclaró que participar en unos Juegos Olímpicos sería fabuloso, ya que representa la meta de cualquier deportista
Luis Eduardo González participó por primera vez en el proceso de la Olimpiada Nacional 2019, competencia que quedó fuera al perder con un atleta de Yucatán
7 De la noche entrena en el dojan Kumatz, se reúne con sus compañeros
5 De la mañana se levanta diariamente para instalar su puesto

























