Cucarachas: Estos insectos se esconden en lugares húmedos y pueden ser difíciles de erradicar debido a su rápida reproducción.
Moscas: Atraídas por la comida y los desechos, las moscas pueden propagar enfermedades al contaminar los alimentos.
Mosquitos: Además de ser molestos, los mosquitos pueden transmitir enfermedades como el dengue y el zika.
Chinches de cama: Estos insectos se alimentan de sangre humana y pueden causar picaduras irritantes y reacciones alérgicas.
Garrapatas: Son portadoras de enfermedades peligrosas para los humanos y las mascotas, como la enfermedad de Lyme.
Hormigas: Aunque parecen inofensivas, las hormigas pueden formar colonias grandes y difíciles de controlar.
Alacranes: Sus picaduras pueden ser venenosas y causar reacciones graves en algunas personas.
Ratas: Además de causar daños materiales, las ratas pueden transmitir enfermedades peligrosas a los humanos.
Arañas: Aunque la mayoría son inofensivas, algunas arañas venenosas pueden representar un riesgo para la salud.