Locallunes, 10 de febrero de 2025
El primer barrio de Tuxtla Gutiérrez: Santo Domingo de Guzmán
Originalmente fue poblado por indígenas zoques y el parque Juárez formaba parte de él y con el paso del tiempo ha sufrido ciertos cambios
Isaí Flores
Originalmente fue poblado por indígenas zoques y el parque Juárez formaba parte de él y con el paso del tiempo ha sufrido ciertos cambios
Isaí Flores

El Barrio Santo Domingo fue el primero que se creó luego de la fundación del pueblo de San Marcos Tuxtla en el año de 1560, fue habitado por indígenas zoques, a principios del siglo XX ya formaba parte del barrio el templo de Santo Domingo de Guzmán en la primera calle poniente entre primera y segunda avenida sur, al lado el parque Juárez de 1913 al 1962.
Don Jorge Alejandro Sánchez Flores, cronista de Tuxtla Gutiérrez cuenta que originalmente lo que ahora conocemos como la capital de Chiapas, fue poblada por la etnia zoque que se asentó en las márgenes del río Sabinal, el cual cruza la capital de poniente a oriente y desemboca en el río Grijalva, estableciéndose en ese lugar por la cercanía con el agua.
San Marcos Tuxtla era paso de los frailes dominicos con destino a la región Mezcalapa, por ello crearon el templo de San Marcos y los primeros cuatro barrios: Santo Domingo y junto a su barrio el templo de Santo Domingo de Guzmán, este permanece hasta la actualidad, emblemático de la capital de Chiapas; mientras los otros tres barrios prácticamente desaparecieron San Jacinto, San Miguel y San Andrés.
El barrio Santo Domingo de Guzmán tenía originalmente sus límites al norte el río Sabinal que se sitúa en la quinta avenida norte, sus crecidas por fuertes lluvias llegaban hasta donde la ahora primera avenida norte y al sur limitaba en lo que ahora es la avenida central hasta la tercera calle poniente. Es un barrio bullanguero, sus casas eran de adobe, bahareque y piedra, sus calles de terracerías, sus techos de teja y puertas de cuatro hojas.
Los abuelos abrían las cuatro hojas por el calor, colocaban algunas piedras para sentarse, el piso de tierra, algunos de ladrillo, así eran las casas anteriormente y con el pasar de los tiempos se modificó la arquitectura. Lo que no cambió es la fiesta tradicional de Santo Domingo de Guzmán. Ahí en sus calles los niños jugaban a los encantados, al agarra presos, al arranca repollo y las festividades de gastronomía se hacían en honor al santo.
En la primera calle poniente norte allá por el año de 1902 había una fuente denominada La Fuente del León, porque de la boca del león salía el agua. La gente llevaba en cántaros el agua para su casa. Las familias eran pocas, no había bicicletas, la gente pasaba con sus ventas, entre ellas el dulce de puxinú, tascalate, las tortillas mata marido porque no había tortillerías.
El Templo de Santo Domingo de Guzmán es uno de los más antiguos de Tuxtla Gutiérrez, el 8 de agosto. La gente está adentrada en su barrio. En la tercera avenida norte entre la segunda y tercera calle poniente se ubica la casa que habitó la maestra Tita Jiménez, una locutora de la radio en la XEON.

En lo que ahora es el Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura fue la primera segunda oficina de la presidencia municipal en el barrio de Santo Domingo, a partir de 1892, cuando se trasladan de San Cristóbal de las Casas a Tuxtla Gutiérrez los poderes del estado.
En la calle central y primera avenida norte estaba el Cine Alameda, que se usaba para eventos políticos y culturales; en la primera calle poniente y primera avenida norte estaba el Cine Rex, un edificio de la época era el Hotel Porfirio Díaz, que fue el primer hotel y estuvo en la central y primera avenida norte.
Posteriormente el señor Humberto Esponda construye el Gran Hotel Humberto, que prevalece hasta nuestros días, ahí se encontraba el restaurante Magaly, al lado se construyó el Hotel Esponda, que ahora tiene otro nombre, en la esquina de la primera calle poniente y primera norte ahora se ubica un almacén de ropa, pero fue una tienda de productos yucatecos y una tienda de comidas chinas.
Un recaudador de Hacienda de nombre Bernardo Félix fue el padre de la Doña Maria Félix, que estuvo viviendo en la calle central entre primera y segunda avenida norte, donde actualmente se encuentra la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo. Lo raro es que ninguno de sus biógrafos mencionan que la Doña vivió en alguna época en Tuxtla Gutiérrez.
La señora Isabel Casco Izquierdo, cuenta que su padre, don Roberto Casco, un hombre que llegó de Puebla se estableció en la primera avenida norte entre calle central y primera calle poniente ha tenido la fortuna de documentar durante 57 años una parte de la historia del barrio Santo Domingo de Guzmán, debido a que instaló su empresa denominada Foto Lux. Su padre nació en 1931 y falleció en 2017, desde muy pequeño comenzó con la fotografía. Retrató a políticos, familias, chicas de quince años, calles, avenidas y edificios antiguos que ya no existen.
Señala que en 1968 su padre instaló su empresa. Le gustaba hacer fotografías, era muy artístico, retrataba, revelaba la placa, se retocaba el negativo, luego se lavaba durante una hora y una vez que se retocaba se recortaba. Así como dio una evolución la fotografía también lo hizo el barrio Santo Domingo de Guzmán. “De niña me tocó ver cómo era el procedimiento de producción de la fotografía. Era laborioso y costoso”, recuerda.

Su empresa se ubicaba en frente de lo que fue el cine Alameda, veía pasar mucha gente, jóvenes pasaban antes de ir a ver la película a tomarse sus fotografías, ahora es ella, Isabel Casco, la responsable de seguir con la historia y la tradición. Documenta la historia de la humanidad y ve pasar la evolución de su barrio. Frente a su calle dice que habían muchos puestos del manguito verde, tepache, las palomitas, hay una combinación entre la fotografía, el cine y la evolución de las calles, los edificios y ahora predominan los negocios.
Recuerda las vendimias del cine y sus alrededores, los veía de niña, asistía a ver películas, la gente era conocida, todos o casi todos se saludaban. “Ahora hemos ido perdiendo la tranquilidad, ya no nos conocemos, tenemos cierto miedo, nerviosismo. Las cosas han cambiado en la vía pública, nada de confiarse. El edificio que fue el cine Alameda sufre otra transformación, será un centro cristiano, vendrá más gente, le dará más vida y más tranquilidad a la calle”, señala nostálgica.
Don Manuel Diaz, otro habitante del barrio recuerda que ha podido constatar a sus más de 65 años cómo ha evolucionado. Comenta que conoció un restaurante que servía comida muy rica, pero desapareció, no sabemos si es el mismo que ahora se llama Girasoles, en la segunda avenida norte entre calle central y primera poniente. “Los edificios antiguos se han ido extinguiendo, cada vez en el barrio hay más empresas, negocios. He visto una gran transformación de las casas de bajareque y adobe por concreto”, señala.
El ahora atiende un estacionamiento público y vive en el barrio, pero le ha tocado ser comerciante formal e informal, ya no le tocó ver aquella época en la que la gente sacaba su asiento a la banqueta, aunque nació en la Ciudad de México le gusta su barrio, vive agradable en el centro de Tuxtla Gutiérrez, agradece a Dios la oportunidad de la vida y se adelanta a compartir que sin duda que verá más transformación de su querido barrio Santo Domingo de Guzmán.

Doña Ercilia López Utrilla, cuenta que lleva 50 años viviendo en el barrio frente al río Sabinal, entre la tercera y cuarta calle poniente, en el andador. Le ha tocado ver como se ha transformado la zona, entre los grandes cambios el del caudal del afluente. Su casa se ha inundado en muchas ocasiones por el desborde del río, que al paso de los años ha ido perdiendo fuerza por la construcción de casas y el acotamiento de su zona de influencia. Dice que se han eliminado las casas de bahareque y adobe de las que ya quedan pocas.
“En el 2024 no nos entró el agua, la corriente viene fuerte desde Berriozábal y cruza Tuxtla Gutierrez, cuando ya comienza la temporada de lluvias subimos las cosas a la segunda planta, en algunas ocasiones ha arrastrado personas y autos, paulatinamente se ha ido reduciendo las márgenes, ahora se construyó los andadores y se ve distinto. Pero le tocó ver la contaminación del río con aguas negras, comenta desde la ventada de su vivienda.
Dice que uno de sus cuatro hijos nació en este barrio, compartió que su señora madre Marcela Utrilla Macal, nadaba en el río y acudía a lavar ropa, aunque cuando ella llegó a la zona con sus cinco años ya no estaba el escenario que disfrutó su madre.
Juan Carlos Suárez Salazar, director del Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura, explica que dentro de las grandes transformaciones que ha sufrido el barrio de Santo Domingo de Guzmán, está el traslado de los poderes del estado a Tuxtla Gutiérrez, en la esquina de la segunda avenida norte y primera calle poniente donde ahora se ubica el Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura, fue la segunda sede de la presidencia municipal de la ciudad, frente al Parque Santo Domingo de Guzmán y al templo del mismo nombre, el inmueble alberga mucha historia.
Actualmente es un espacio que se dedica a la promoción del arte y la cultura, a promover que las infancias y los jóvenes puedan disfrutar de una gran oferta de espacios de alternativa de difusión, generar espacios para los artistas y los agentes culturales de Tuxtla Gutierrez.