El Torito, la diversión en el cierre de la Semana Santa
No se trata de una pamplonada, aunque la tradición también refiere
OMAR RUIZ
Berriozábal.- No se trata de una pamplonada, aunque la tradición también refiere huir de un torito que recorre las principales calles de esta localidad para dar la despedida a la Semana Santa en un hecho que se ha arraigado por generaciones.
Y así se van de casa en casa, invitando a la ciudadanía a ser parte de la celebración nocturna en donde queman los muñecos Judas, pero antes se siguen divirtiendo las familias al jalar a la bestia que lleva los muñecos que serán quemados.
Debido a lo arriesgado que suele ser esta acción, los equipos de emergencia se mantienen al tanto durante el recorrido, que en este año no registró complicaciones y las familias pudieron disfrutar del paseo tradicional.
Por lo que en la noche todo concluye con una fiesta pueblerina que reúne a cientos de personas para darle fin a la Semana Santa, en espera que el próximo año se vuelva a las raíces, con nueva creatividad en cuanto a la elaboración de los muñecos de trapo.





















