Insectos, los más afectados por incendios forestales
Son lo que tienen menos movilidad para desplazarse en grandes distancias, además es el grupo más numeroso de animales
ELAM NÁFATE
Por último, está el de subsuelo, el cual es el más difícil de detectar y de apagar, ya que quema las raíces y otra materia orgánica. Por la escasa cantidad de oxígeno, apenas provoca llamas, lo que complica aún más la labor de exterminarlo.
En todos ellos los bichos son los que mueren más, ya que tienen menos movilidad para desplazarse en grandes distancias, cuyo grupo es más numeroso.
“Lo que deberíamos hacer es evitar el fuego en toda actividad, no quemar nada orgánico, el fuego sólo retrasa los beneficios naturales, acelera el efecto invernadero, genera carbono, erosiona la tierra y evapora la humedad del subsuelo”, especifica Pozo Villanueva.
Así también, se deteriora la micro fauna, encargada de elevar la calidad y fertilidad de la tierra, y que al ser destruida provoca repercusiones hasta en los mantos friáticos.
Incendio en las copas
En estos incendios, las llamas destruyen los árboles y obstaculizan el desplazamiento de los animales, pero la zona del suelo o el sotobosque no se destruye de manera violenta; por lo que, la recuperación del área suele ser más rápida que en otro tipo de deflagraciones
Incendio en el suelo
Este tipo de fuego destruye la superficie forestal y afecta gravemente a la fertilidad del suelo, lo que provoca desertificación y una recuperación del bosque muy complicada
Incendio en el subsuelo
En este tipo de quemas, lo que se destruye es el subsuelo, con todo lo que ello implica, tanto para la vegetación como para los animales que dependen de él

























