Localviernes, 3 de abril de 2026
Pox: la bebida ancestral de los pueblos indígenas de Chiapas
Elaborado con maíz, panela y trigo, este destilado indígena representa herencia milenaria y sigue vigente en rituales y consumo actual
Isaí Flores

El pox de Chiapas es una bebida ancestral de los pueblos originarios, elaborada a base de maíz, caña de azúcar o panela y trigo, con un grado de alcohol que oscila entre los 15 y 60 grados. Este destilado pasa por dos procesos de elaboración y se comercializa en varios municipios, incluyendo Tuxtla Gutiérrez.
Se trata de una preparación basada en conocimientos ancestrales, iniciada por los antepasados y transmitida de generación en generación. Uno de los maestros del pox es Antonio López, originario de Tenejapa, quien cuenta con puntos de distribución en su comunidad, así como en San Cristóbal de las Casas y Tuxtla Gutiérrez.

En lengua materna, el pox significa “medicina” o “cura”, y representa la unión entre lo material y lo espiritual. Su elaboración es un proceso de fermentación y destilación natural, y actualmente puede encontrarse en diversos colores y sabores, ya que se le añaden hierbas para darle fragancia y un perfil más atractivo.

Esta bebida se prepara en pueblos ch’ol, tseltal, tsotsil, zoque, tojolabal, cakchikel, mocho, mame, chuj, jacalteco, lacandón maya, canjobal y akateko, cada uno con variantes propias en presentación y marca.
El proceso de fermentación, favorecido por el uso de ingredientes dulces, puede tardar en promedio seis meses antes de su primera destilación, alcanzando entre 45 y 60 grados de alcohol. Posteriormente, una segunda destilación reduce su graduación a entre 15 y 25 grados. Además, el pox pasa por un periodo de reposo en contenedores de madera de roble, que puede extenderse de nueve meses a un año.

En la primera destilación, el producto es más oscuro, mientras que en la segunda adquiere un tono más claro. Con una larga historia, el pox representa un importante legado de los pueblos indígenas, utilizado en rituales y celebraciones, y apreciado tanto por comunidades locales como por visitantes nacionales y extranjeros.