Ya hay diversidad religiosa en Chamula
Nunca más volverán las expulsiones indígenas por religiones, consideran luego de que de 1974 a 1994 abandonaron sus hogares 35 mil aborígenes
ISAÍ LÓPEZ
En Chamula, distante a 10 kilómetros de San Cristóbal de Las Casas, se han construido 150 templos evangélicos de la Iglesia Adventista, Presbiteriana, Iglesia de Dios, Luz del Mundo, Testigos de Jehová, musulmanes, Nazareno, entre otras, además de la Católica.
Los barrios de San Pedro, San Juan y San Sebastián, las gigantescas cruces que representan a Dios Madre y a Dios Padre, la gran plaza, el gran templo con su enorme atrio, que guardaban un misterio, ahora son espectadores de la pérdida de los cacicazgos.
Los evangélicos participan en las tareas de las comunidades, dan sus cooperaciones, mientras que la Iglesia de San Juan frente a la gran plaza es sobria, el altar luce adornado de flores; su interior es iluminado por decenas de velas, se siente la fragancia de incienso.
En las comunidades aborígenes se ha acordado que quien destierre será castigado, no debe haber más; nunca más la noche trágica para los pueblos indígenas, la fe no debe confrontarse, a mí me corresponde la lucha –dijo López Ángel- que no haya expulsiones.
Chamula llegó a tener 35 mil evangélicos nativos fuera de su procedencia, el fondo era político, económico y social; las comunidades eran controladas por caciques que tenían la fuerza y el control del poder, nunca pesó la federación, el estado o el municipio.
Aquellos cacicazgos se convencieron y entendieron que no podían vivir en la confrontación, su poder se diluyó; Chamula ahora no hace a un lado su cultura, lengua materna y variantes dialectales, así como vestuario y cosmovisión.
López Ángel cuenta que estuvieron fuera de sus hogares 20 años, los retornos comenzaron el 17 de agosto de 1994, se han registro algunos regresos recientes; los grupos que encabezaron las expulsiones siguen en las comunidades, se convive con ellos.

























