Pintor acaba electrocutado
Salió proyectado desde un segundo piso al tocar por error los cables
ULISES LOPEZ
El sol despuntaba por encima de su cabeza y las montañas desfilaban como sombras extendidas contra el cielo, por lo que estos fueron los únicos testigos de aquella escena que casi termina en tragedia.
Un pintor, de 54 años de edad, recibió una fuerte descarga eléctrica, la cual atravesó por todo su cuerpo y lo llevó a caer de un segundo piso en el fraccionamiento La Salle Primera Sección, donde quedó tendido sobre la acera durante varios minutos.
A las 13:50 horas, el calor era abrasador y el leve viento que serpenteaba le canturreaba en los oídos a Sebastián Ramírez Domínguez, quien yacía parado encima de una escalera metálica, la cual estaba recargada en la pared del domicilio marcado con el número 123.
Con un tubo metálico que tenía colocado en la punta un rodillo humedecido por pintura, Sebastián pintaba la pared de la segunda planta de la vivienda, que está sobre la avenida Ruan, esquina con la calle Etiennes; sin embargo, al elevar el rodillo, los cables de alta tensión atrajeron el objeto y se formó un arco.
Una descarga eléctrica perforó el tubo de acero y se desplazó, a través de las manos del individuo, que incluso no pudo soltarlo y terminó desmayándose. El hombre cayó de una altura de 5 metros, estrellando su cabeza contra el borde de la banqueta.
Bajo el sol, Sebastián comenzó a quejarse de las quemaduras y abundante sangre que brotó de entre las comisuras de sus labios. Un familiar lo ayudó y suplicó a las personas que llamaran a los números de emergencia, pues el sujeto se quejaba de las severas lesiones que presentaba en todo su cuerpo.
Un colono se tocó el corazón y sacó un pedazo de cartón y cubrió al trabajador para apaciguar un poco su dolor. Los paramédicos de Protección Civil municipal lo estabilizaron y después lo trasladaron de emergencia al Hospital "Dr. Jesús Gilberto Gómez Maza".
Sus brochas y la escalera metálica permanecieron en el lugar, donde Sebastián las había dejado una hora antes, cuando se disponía a ganarse la vida y llevar a su casa unos cuantos pesos.





















