Última instancia- El berrinche de Ebrard
Cada vez es menos relevante lo que haga o deje de hacer Marcelo Ebrard después de que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena dictamine que no ha lugar a la impugnación interpuesta por Marcelo.
Sin embargo, me permito especular sobre las posibilidades que puede haber ante dicha negativa.
Una que no se me haría descabellada, es que Ebrard siga la costumbre política que derivó de las escisiones que tuvo el PRI en el siglo pasado. Es decir, la formación de un movimiento de rebeldía respecto de las prácticas antidemocráticas existentes en Morena.
Con ello, Ebrard se puede convertir en un líder opositor al régimen actual, que para el año 2025 puede tener como resultado la formación de un partido político que aglutine a las izquierdas que se sientan traicionadas.
Ante la formación de un partido político nuevo, ellos tendrían un probable reto para revocarle el mandato en el 2028 a quién gane la presidencia de la República.
Si ello llegare a suceder, Ebrard se postularía a la presidencia de la República con el nuevo partido para las elecciones extraordinarias que hubiere como resultado de la revocación de mandato.
La hipótesis de que Marcelo se una con Xóchitl al Frente Amplio por México francamente lo veo improbable porque no creo que Marcelo pueda tomar en el FAM una posición relevante para él.
Al suceder eso, Marcelo renunció al PRI y se fue al Partido Verde Ecologista para postularse como candidato a Jefe de Gobierno del D.F. y Camacho al PRD para postularse al Senado. Luego Marcelo declinó en favor de López Obrador quien era candidato por el PRD.
En fin, esperemos en qué termina esta historia, pero lo que sí se puede asegurar es que Marcelo en este momento no tiene nada que pueda lograr, salvo la generación de un fenómeno divisorio tanto de Morena como de los partidos del FAM.