Con casi dos décadas de operaciones y tres plantas activas en Ciudad Juárez, BRP ha consolidado a esta frontera como uno de sus principales centros de producción a nivel mundial, donde se tiene la exclusividad en la fabricación de ciertos vehículos que se distribuyen en 130 países.
Rocío Castro, vocera de la compañía en México, explicó que el complejo industrial local, conocido como Campus Juárez, está integrado por tres plantas donde se ensamblan distintos modelos de la marca Can-Am.
Detalló que la planta Juárez 1, la primera en el país, se especializa en la producción de motocicletas ATV o cuatrimotos como el modelo Outlander. “Aquí estamos actualmente fabricando las motos todo terreno”, indicó.
En la planta Juárez 2 se ensambla el modelo Defender, un vehículo utilitario diseñado para el trabajo pesado. “Sirve mucho en labores de campo, porque es un camioncito de carga”, explicó, al destacar su uso en sectores como el agrícola por su potencia y rendimiento.
Mientras que en la planta Juárez 3 se producen los modelos Commander y Maverick, orientados principalmente al uso recreativo. “Son los carritos 2×2 que luego vemos en las dunas; éstos son más con el enfoque recreativo”, precisó.
La vocera subrayó que la relevancia de Ciudad Juárez trasciende lo local al convertirse en un nodo clave dentro de la red global de la empresa.
“Los productos que se producen en Ciudad Juárez se exportan a 130 países alrededor del mundo. De hecho, Ciudad Juárez es el único lugar donde se hacen estos vehículos Can-Am. Entonces, si uno viaja a algún otro lado del mundo y se topa con una de nuestras ATV Outlander, seguramente se fabricó aquí porque es la única planta”, enfatizó.
BRP sólo tiene plantas en Juárez y Querétaro; en esta última se fabrican motos acuáticas Sea-Doo.
En términos de empleo, Castro destacó el arraigo de la empresa en la frontera: “Más del 50 por ciento de los empleados de BRP en el mundo están ubicados en México y, de ese porcentaje, más del 70 por ciento está en Ciudad Juárez”.
En Ciudad Juárez, donde miles de personas enfrentan carencias básicas, el apoyo de BRP al Banco de Alimentos ya supera el medio millón de pesos en apenas año y medio, un esfuerzo que hoy se traduce en alimento directo para adultos mayores en abandono, personas con discapacidad y familias en pobreza extrema.
La relación surgió a partir de una convocatoria interna de la empresa, explicó Rocío Castro.
"Cada año abrimos una convocatoria de apoyo, tenemos definidas cuatro causas”, detalló.
A nivel global, BRP impulsa “detener la intimidación, la lucha en contra del bullying”, pero en México decidieron ampliar el enfoque. “Queríamos también la opinión de nuestros colaboradores y en 2024 hicimos una encuesta para conocer qué causas querían ellos ver que BRP apoyara”, dijo.
De ahí surgieron tres prioridades: “educación de calidad, salud y bienestar, y ciudades y comunidades sostenibles”, alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU.
Fue en ese proceso donde apareció el Banco de Alimentos de Ciudad Juárez. “Ellos mandaron un proyecto, inicialmente se les otorgaron 10 mil pesos en octubre de 2024”.
El primer contacto permitió dimensionar su impacto. “Vimos que la labor que ellos hacen tiene impacto en esas tres áreas: en la nutrición de las personas, también en educación, y además dan una segunda oportunidad a los alimentos”, explicó.
A partir de ello, el apoyo creció. “Entonces les dimos otro donativo de 245 mil pesos en 2025, especialmente para el proyecto Senda de la Generosidad”.
Este programa entrega despensas directamente en los hogares de personas en pobreza extrema y atiende a más de 70 familias.
“Le lleva alimentos cada dos semanas a adultos mayores, personas con discapacidad, adultos en abandono. Sabemos que es una población bastante vulnerable y que tanto sus limitaciones físicas como económicas no les permiten tener acceso a los alimentos. Para nosotros fue prioritario dar un apoyo mediante Senda de la Generosidad”, afirmó Castro.
Para 2026, BRP destinó otros 245 mil pesos a este programa y sumó 100 mil pesos adicionales para la compra de 2.5 toneladas de frijol, integradas en los paquetes alimentarios. En total, la aportación alcanza 585 mil pesos en año y medio.
“Fueron 100 mil pesos para frijol. De las despensas, básicamente BRP está cubriendo que en cada uno de sus paquetes lleven su porción de frijol”, detalló.
La empresa destacó la transparencia del Banco de Alimentos como un factor clave. “Hablan en nuestro idioma, entregan reportes del impacto que está teniendo el donativo. No es que entreguemos el dinero y ya no sepamos qué pasó; hay una comunicación constante, eso nos da la certeza de que los donativos están llegando a las personas que lo necesitan”, insistió.
Además del apoyo económico, más de 80 colaboradores han participado como voluntarios en el armado de despensas, fortaleciendo la alianza.
“El trabajo que Banco de Alimentos hace es muy inspirador, sabemos que son un equipo muy apasionado y comprometido. Eso nos motiva a formar parte de este tipo de proyectos”, agregó.
Por su parte, Gianna Salas, asesora de Participación Comunitaria para BRP México, concluyó: “Trabajar con Banco de Alimentos es una parte de nuestro trabajo que nos regresa mucho y nos llega al corazón, porque es algo tan básico como asegurar que un niño de primaria lleve su pancita llena”.