La Comisión Nacional del Agua instaló el Comité de Playas Limpias y Seguras para supervisar calidad del agua y promover el uso responsable durante Semana Santa.
La ocupación hotelera en Paraíso se mantiene en 39 % ante reportes de derrames. La Asociación de Hoteles busca estrategias para atraer visitantes y fortalecer el turismo local.
Autoridades confirmaron el avance en las labores de limpieza en el área afectada por hidrocarburo en Río Seco, y aseguraron que la zona turística de Paraíso opera con normalidad
La presidenta municipal Yolanda Osuna Huerta inauguró la exposición Pétalos de Guayacán y Macuilí, que reúne más de 60 obras entre pinturas y fotografías en Villahermosa.
El supervisor escolar Gaspar Aguilar Nieto explicó el origen y alcance del proyecto que utiliza el anime como medio para abordar la violencia contra la mujer
Alumnos de escuelas públicas y privadas participaron en la primera muestra pictórica “El anime desde la perspectiva mexicana”, expresando el rechazo a la violencia contra la mujer desde una visión educativa y cultural
Las aspirantes a Flor de Oro 2026 visitaron el mercado público José María Pino Suárez donde disfrutaron de música tradicional, sabores típicos de Tabasco y la calidez de locatarios y visitantes
Entre aplausos y muestras de cariño, las representantes de la belleza tabasqueña convivieron con locatarios y clientes del mercado José María Pino Suárez
En 2017, el gobierno de Arturo Núñez Jiménez, determinó el cierre de diez cárceles en la entidad y dispuso la habilitación de Centros de Reinserción Social (CERESOS) y Centros Penitenciarios Regionales, “moviendo así”, ante esta disposición, a más de 300 presos a diversas cárceles.
/ Foto: Carlos Pérez | El Heraldo de Tabasco
En la actualidad, el hacinamiento en las prisiones de Tabasco se mantienen, y dentro de los procesos de “liberación de espacios”, se suma que el año pasado, (21 de Octubre) el Centro Federal de Readaptación Social número 6, también cerró “sus puertas”, y se trasladaron más de 500 reos a otras prisiones federales, quedó pues, la petición del gobierno del estado a cargo de Adán Augusto López, de pedir a la federación a “préstamo”, dichas instalaciones para convertirla en un penal, para alojamiento de mujeres privadas de su libertad, hoy, poco más de 190 a nivel estado.
En su momento, las cárceles que fueron cerradas estaban ubicadas en los municipios de Teapa, Jalapa, Emiliano Zapata, Jonuta, Nacajuca, Jalpa de Méndez, Paraíso, Balancán, y Villa La Venta, esta última, perteneciente al municipio de Huimanguillo. Y por disposición, se dio paso a la regionalización, creándose así, los Centros de Reinserción Social (Ceresos) en las ciudades como Villahermosa, Huimanguillo, Cárdenas, Comalcalco, Macuspana , Tenosique, además de Centros Penitenciarios Regionales en Tacotalpa, Cunduacán y Centla.
Sobre el cierre del penal federal ubicado a las afueras del municipio de Huimanguillo, el Cefereso número 6 “Sureste”, se precisó que fue por no contar con la infraestructura, recursos humanos y materiales suficientes para atender a las personas privadas de su libertad que conforman a población penitenciaria; más de 500 presos.
El 24 de Octubre de 2020, tres días después del cierre de la prisión federal enclavada en Huimanguillo, el gobernador Adán Augusto López Hernández solicitó a la federación, la entrega en comodato de las instalaciones, a fin de habilitarlo como una prisión femenil. La idea del gobierno estatal es trasladar a ´poco más de 180 internas que se encuentran recluidas en prisiones del estado, de las que un 85 por ciento, son las que permanecen en el Creset.
Según el gobierno, realizarían una revisión para encargarse de su operación. Hace tres meses, se tenía un registro de una población femenil de 177 encarceladas. Las instaladas en el Creset eran 107 y 70 en diversas cárceles municipales; Un 75 por ciento, ya sentenciadas. Este proyecto está pendiente.
/ Foto: Carlos Pérez | El Heraldo de Tabasco
Los cierres de los centros carcelarios en la entidad, 9 en total, fue una cuestión de recomendación de los derechos humanos; el argumento del gobierno fue finalmente el de proteger los derechos humanos de las personas procesadas y sentenciadas, y de garantizarles servicios básicos para mejorar sus condiciones de vida.
El anuncio lo realizó el propio gobernador, en ese entonces, Arturo Núñez Jiménez, que explicó que Tabasco era la primera entidad que cumple con la recomendación general número 28 emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), sobre la reclusión irregular en las cárceles municipales y distritales del país. Recomendación que pidió que las personas sujetas a proceso o purgando una pena, lo hagan en términos integrales de seguridad, readaptación y reinserción social. Que la disposición involucró a prisiones con una población menor a 50 internos, atiende el diagnóstico del Programa Integral de Seguridad Pública 2016-2018 y, en su proceso, y con ello se reubicó a 296 internos en otros penales.
Con oportunidad, -y en el caso exclusivo- de los casi dos mil presos instalados en el Centro de Reinserción Social del Estado de Tabasco (Creset), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dio cuenta de las pésimas condiciones de vida que mantienen; el hacinamiento como dato especial; las deficiencias en la salud, la falta de prevención de violaciones a los derechos humanos y de atención en caso de detección; y así, una larga lista de situaciones que denotan, la presencia de cobros por extorsión y sobornos, y aparte, la ingobernabilidad dentro de la prisión donde los internos viven un “infierno”.
En este último asunto, de acuerdo a datos precisos, se registraron en la prisión 15 reos con la enfermedad de tuberculosis, los que presuntamente no reciben la atención médica adecuada, y otros 19 con VIH (virus de Inmunodeficiencia humana), infección que lleva al SIDA; internos que en ambos casos, se mantienen aislados de la población.
Naturalmente, el encargado del penal, Juan Manuel Arteaga, guarda con hermetismo toda la información de lo que sucede dentro del reclusorio estatal. Es solo el Centro de Reinserción Social del Estado de Tabasco (Creset), que de acuerdo a datos, tiene una capacidad de “albergue” para no más de mil 185 hombres y el espacio para 140 mujeres. Hoy, la cifra exacta es de mil 873 hombres, es decir que son 688 internos más, que rebasan la capacidad de que tiene el penal. Hay 110 mujeres internas, es decir, que el espacio de las presas es aceptable, ya que tienen capacidad para 140. La cifra general, rebasa los 3,800 internos a nivel estado.
Existen presos con enfermedades mortales; entre la población se contabilizan 16 reos con la enfermedad de la tuberculosis, que presuntamente no reciben la atención médica adecuada y peor aún, otros 17 con VIH (virus de Inmunodeficiencia humana), infección que lleva al SIDA; reos que en ambos casos, cuando menos, se dice se mantienen aislados de la población.
Esta es información del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) anual, de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que da cuenta que en los centros penitenciarios del país, en este caso Tabasco, internos tienen una situación difícil en la prisión.
En Tabasco, sus nueve cárceles, ubicadas en los municipios de Cárdenas, Centla, Centro, Comalcalco, Cunduacán, Huimanguillo, Macuspana, Tacotalpa y Tenosique, registra una población penitenciaria de 3 mil 805 personas, más otras 56 personas, todas menores de edad y de los que 12 son mujeres quienes permanecen en el Centro de Internamiento para adolescentes.
El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP), es una atribución conferida en el artículo 6 °, fracción XII de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el cual examina la situación que impera en el sistema penitenciario nacional, por medio de evaluaciones de cada uno de los centros que se supervisan, en donde se verifican las condiciones de estancia e internamiento de las personas procesadas y sentenciadas, ponderando ante todo, el respeto y la observancia a los Derechos Humanos.