Sobreviviendo "al filo de la vida"
A lo lejos se escucha el sonido característico del silbato que hace sonar por donde pasa, mientras arrastra la máquina que porta la lima, se trata de don Pedro Morales López, que desde hace tres décadas y media recorre las calles de Villahermosa afilando cuchillo, tijeras y todo tipo utensilios de cocina.
Raquel May Olán
“Antes teníamos mucho trabajo, pero ahora ha bajado considerablemente pues ya hay varios accesorios o aparatos que desde la casa pueden afilar la gente, claro que no es lo mismo, pero pues les sirve un ratito y a la mera hora les resulta más caro”, aseveró.
Actualmente, el servicio se cobra en 15 pesos, indicó, pero ya tienen sus clientes a los que se lo deja en menos, pues aunado a la modernidad, no lo abandonan.
“Hasta ahorita todavía sale, pero cuando no salga quien sabe que le voy a hacer porque me da tristeza guardan mis herramientas, pues me han dado de comer por muchos años”, acotó.
Este viernes –dijo- tocó el turno de la colonia Magisterial, ahí tiene algunos clientes que lo esperan todos los fines de semana, y con eso, expreso que al menos saca lo de la comida del día.
Finalmente, expuso a este medio de comunicación que mientras Dios le preste vida y fuerza en sus manos, continuara dedicándose a lo mismo, pues ser afilador parece sencillo e insignificante, pero en realidad, alguien debe hacer ese trabajo.
“Alguien tiene que hacer ese trabajo, parece insignificante, pero alguien debe hacerlo, si bien hay afiladores eléctricos, u otros aparatos, nunca será lo mismo, porque hay utensilios que no quedan con eso”, concluyó.

























