La muerte está en el aire
En promedio 30 millones de personas están expuestas a contaminantes
Isaura López Villalobos
Especialistas atribuyen el último aliento de la naturaleza del Área Metropolitana a la variedad de sustancias suspendidas en el aire que suponen un peligro salud-ambiental.
SMOG Y POLVO,
PRINCIPALMENTE
Los efectos que ocasionan estos polvos pueden ser palpable con tan solo tocar el tronco de un árbol y sus hojas, algunos ya presenten cáncer, esta situación, advierten estudios internacionales podría estarse presentando en las personas.
Continua: “Mucho de los árboles que estamos viendo, no están sanos y esto está generando un problema también de intercambio gaseoso para poder controlar la atmosfera”.
El también miembro del comité científico de Global Nature Fund y de Living Lakes, con sede en Alemania, indica que al no haber un control de las fuentes de contaminantes, el problema cada vez se agudiza.
“La situación en una atmosfera normal, tenemos de todos los gases hidrógeno, oxígeno, fluoruro cada uno tiene una proporción, pero ya cuando se incrementan tenemos entonces un problemas de salud”.
Esta connotación que hace el investigador de la Universidad de Guadalajara repercute en la salud de la población, afectando principalmente a niños, adultos mayores, embarazados y personas con problemas del sistema respiratorio, y de tipo crónico.
En Jalisco, las autoridades apenas comenzaron a reconocer que la contaminación atmosférica afecta la salud de las personas a pesar de que los estudios locales desde hace un par de décadas ya advertían sobre el problema de salud-ambiental.
AUTOMÓVILES NO SON
LOS ÚNICOS CULPABLES
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) ocho de cada 10 personas respiran un aire contaminado. El polvo que cubre a la Perla Tapatía es causa de muertes por infarto, infecciones respiratorias y cáncer de pulmón.
Sin embargo, los investigadores insisten en que el estudio está enfocado solo al parque vehicular, cuando hay una variedad de elementos que están propiciando que la contaminación atmosférica sea mayor en comparación con otros años.
En el Área Metropolitana de Guadalajara solo hay 15 días al año para respirar un aire menos contaminado, por consiguiente en el primer cuatrimestre del 2017 será de mayor riesgo por el fenómeno de inversión térmica, advierten.
MALA IMAGEN
QUE MATA
Desde el Cerro del Cuatro o de algún edificio de la metrópoli se puede observar una capa polvosa que cubre el corazón de la Perla Tapatía; con el paso del tiempo, la intensa nube gris colapsa los pulmones de quienes se afanan bajo el sol.
Y una vez que la inversión termina rompe esa contaminación desciende a través del cerro del cuatro hacia la zona del Valle de Toluquilla que son Las Pintas y Santa Fe que es donde hoy tenemos los índices de contaminación mucho más altos”.
Desde hace un par de décadas, el cielo de la urbe más poblada de Jalisco registra un coctel de contaminantes, que hoy los 4.5 millones de habitantes absorbe, teniendo graves repercusiones a su salud.
ADIÓS OLOR A
TIERRA MOJADA
La problemática empeora, advierte el director del Instituto de Astronomía debido a que no todos los contaminantes son monitoreados.
La ciudad de las rosas lentamente se marchita al igual que su gente tras el paso del polvo que lentamente se sumergen a los pulmones y corazón de una de las metrópolis más importante de México.
Aquellos ayeres, el clima del Valle de Atemajac era considerado como de los más benignos a nivel mundial, por su temperatura, no obstante el panorama cambio con el paso del tiempo.
La mancha metropolitana creció sin control sus arterias se saturaron por el polvo que arrojan las industrias, el parque vehicular, que en conjunto con la construcción urbana va destruyendo los únicos pulmones que pudieran absorber el aire contaminado.
Esta situación, expuso el director del IAM, Hermes Ulises Ramírez Sánchez que 4.5 millones de habitantes haya dejado de oler a tierra mojada para respirar polvo contaminado.
El investigador José Antonio Gómez Reyna del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo de la Universidad de Guadalajara expones que los contaminantes que envuelven los municipios del centro de Jalisco son visibles desde cualquier punto alto de la ciudad.
Los sectores que contaminan y que no son observados a simple vista como la quema de gas por diferentes procesos desde una macro caldera hasta una tubería, en una casa donde prenden el boiler hasta la contaminación orgánica.
Estos factores que obstruyen las arterias de Guadalajara sin que los bosques: Barranca de Oblatos, Los Colomos y el Bosque de la Primavera arrinconen la capa que cubre a la ciudad.
En el Área Metropolitana de Guadalajara solo hay 15 días al año para respirar un aire menos contaminado, por consiguiente en el primer cuatrimestre del 2017 será de mayor riesgo por el fenómeno de inversión térmica, advierten.
GENERADOR DE
ENFERMEDADES
La gruesa nata de contaminación causa un 20 por ciento de las enfermedades del sistema respiratorio y pulmonar; al día se estima que ocho personas pierden la vida por este conjunto de factores.
“En los últimos diez años en Guadalajara ha incrementado la contaminación ambiental, esto se agravo obviamente con todas las construcciones que se están elaborando hoy en día”.
Las repercusiones en la salud de las personas es presentar de manera frecuente infecciones o exacerbaciones de enfermedades como el asma bronquial.
Datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señala que la contaminación atmosférica género en tres años (2010-2013) un costo de catorce millones de pesos, en este periodo hubo cerca de 20 mil muertes prematuras en 34 ciudades del país
El coordinador estatal de enfermedades respiratorias de la Secretaría de Salud Jalisco, Sergio Ramón Quintero González, reconoce el coctel de contaminaciones afecta a 4.5 millones de habitantes.
Sin embargo, ante la falta de un estudio local de relación contaminación atmosférica con problemas de salud se desconoce el tipo de afectación que más padecen más de cuatro millones de personas que viven en la gran metrópoli de Jalisco, reconoce Quintero González.
“Específicamente no hay ningún estudio que te diga exactamente cuánto son, desafortunadamente todo este tipo de enfermedades son multifactoriales, pero si podemos sumarle factores”.
De los 365 días del año, el riesgo en que una persona se vea afectada en su salud es latente, a decir de los expertos solo hay 15 días al año con temperaturas cálidas.
LA SOLUCIÓN ESTÁ
EN NUESTRAS MANOS
De acuerdo a datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) Jalisco, una persona al año respira 380 gramos de compuestos orgánicos volátiles, 13 mil gramos de monóxido de carbono y mil 615 gramos de óxidos de nitrógeno.























