Sin control la venta de pseudo miel
Nadie vigila ni frena la venta de la miel adulterada
Nadie vigila ni frena la venta de la miel adulterada

Elizabeth Ibal
El mercado está invadido por vendedores de pseudomiel, que es elaborada con alta fructuosa del 55, a la que aromatizan, dan color y sabor artificial; sin embargo, ninguna autoridad vigila el componente de esa miel que se vende por la calle, en puestos de mercados y tiendas de abarrotes, que incluso podría representar un riesgo para la salud.
“Cuando queremos vender nuestra miel, los que no somos productores de cientos o miles de toneladas, pequeños productores vamos a decir, el mercado está invadido por una pseudomiel, a la que solamente le revuelven un 5 o 10 % de miel auténtica”, señaló Alfonso Díaz León, presidente de la Asociación de Agricultores de Guadalajara.
Los productores del jarabe que comercializan como miel 100 % de abeja hacen competencia desleal, ya que mientras la auténtica ronda los 160 pesos por kilo, la falsa alcanza un costo de 70. Además, mientras los apicultores venden un kilo de miel, los productores de la miel falsa comercializan entre 15 y 20 litros.
“Entonces no podemos competir contra ese precio. Definitivamente no podemos competir contra eso, pero eso se ha hecho como un uso, una costumbre y una aceptación de todos, de la autoridad que le corresponde revisar”.
En esas revisiones, las autoridades de los tres niveles de gobierno deberían inspeccionar que todos los productos que se venden al público estén etiquetados y reúnan esas características de una etiqueta: quién es el productor, qué es lo que está vendiendo, qué es lo que contiene y qué alteraciones le puede provocar a la persona que lo consume. En 2018, la Profeco realizó un análisis sobre marcas comerciales elaboradas con 100 % de abeja; sin embargo, no se realizan operativos de verificación en puestos.
“Es un envenenamiento a dosis pequeñas y está documentado pues que hace daño para la salud”.
Las ganancias también están disparadas para los que producen y comercializan ese producto falsamente vendido como auténtico.
“Nosotros no ganamos lo suficiente como ganan los que procesan el jarabe. Ellos ganan un 500 %, nosotros ganamos apenas para conservar a las colmenas”.
Para evitar caer en el engaño de la pseudomiel, el apicultor sugirió revisar las etiquetas y comprar la miel directamente con los apicultores, ya sea buscándolos a través de redes sociales o cuando realicen alguna feria.
“Es bien sencillo de identificar: el olor, el sabor, la textura, le marca la diferencia”.
El presidente de la Asociación de Agricultores de Guadalajara también refirió que continúan en extinción las abejas.
“Soy apicultor hace 20 años. En la zona donde tengo las mismas abejas, las mismas colmenas, hace 10 años me daban 25 kilos de miel por colmena al año, ahorita me dan 3 kilos o 5 kilos de miel por cada colmena. Esto se debe a la deforestación”.
Las plantaciones de agave también han influido, ya que ellos sellan el suelo con productos químicos que no pueden hacer, no deben hacer ninguna planta porque le afecta al agave y a su crecimiento.
“No estamos peleados con los agaveros. Cada quien tiene su actividad y va a ganar de ella, pero que nos hicieran unos guardarrayas en las orillas en las que hubiera algunas plantas melíferas que nos pudieran surtir a nosotros, los apicultores, de esas plantas que nos den algo de néctar para las abejas”.
Consideró que, ante el riesgo de que dejen de existir, es necesario realizar una ley apícola.
La mayor afectación al área apícola se hizo hace entre cinco y diez años, tanto que actualmente ya nadie quiere dedicarse a esa actividad y solo es por hobby. Para las nuevas generaciones ya no es una actividad atractiva.
Los principales países consumidores de miel son Japón y Alemania, que consumen más de 2 kilos por persona al año, mientras en México solo se consumen 300 gramos anuales. Los países a donde más se exporta miel mexicana son Austria, Japón y Estados Unidos.