Confirman homicidio del subadministrador de aduanas del puerto de Manzanillo
Fue privado de la libertad el domingo en el estacionamiento de un restaurante
Edgardo Zamora / El Occidental
Te recomendamos:
Su cargo, pieza clave en el puerto
Se ha confirmado que fue un relevo en común acuerdo para que la Secretaría de Marina entregue a funcionarios civiles las aduanas de Manzanillo, Colima, y de Lázaro Cárdenas, Michoacán, puertos por los cuales importan y exportan millones de mercancías del país.
Se confirma su muerte
El lunes por la mañana fue encontrado el cuerpo de un hombre a orillas de la carretera Manzanillo-Cihuatlán y había dudas de que se tratara de él. Tenía varios impactos de bala en el cuerpo.
Te puede interesar:
La gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, ratificó que no se había confirmado que el cadáver encontrado en zona conocida como La Central sea el del subadministrador de Operación Aduanera en Manzanillo, Sergio Emmanuel Martínez Covarrubias.
Expuso que debido a que es un caso del orden federal, las investigaciones las atrajo la Fiscalía General de la República (FGR).
Entonces mencionó que desde el gobierno estatal con la secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General del Estado (FGE) aportan en cuanto a datos que puedan resolverse el caso. Negó que sea un secuestro ya que no se ha pedido ningún rescate.
Sin embargo, se realizó la necropsia, fueron llamados algunos familiares del funcionario y ellos han confirmado se trata de él. Se concluyó que se muerte fue a consecuencia de lesiones por disparo de arma de fuego.
La entrada comercial del Pacífico
Desde el año de 1530, cuando su construcción, el puerto de Manzanillo se ha convertido en la entrada principal a México por el Océano Pacífico.
Los Estados más beneficiados, con ello: Jalisco, Colima y Michoacán, aunque este último cuenta también con el puerto de Lázaro Cárdenas.
Por medio de la Oficina Para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) hizo públicos los nombres de Aldrin Miguel y José Jesús Jarquín Jarquín, César Enrique Díaz de León Sauceda y Fernando Sagal Anton.
Con información de Elizabeth Ibal y Víctor Chávez




























