En el país de nunca jamás, donde la corta memoria también es parte de la normalidad, hemos pasado del asombro, los señalamientos, las críticas, las acusaciones, los desaparecidos, los asesinatos, la violencia criminal, los narcos, los narcopolíticos, los narco empresariales, el nepotismo, los partidos políticos, los malos políticos y ahora hasta la “narcosociedad (justificación de evasión de culpa por parte de los narco políticos), podemos seguir señalando causas, omisiones, al final de cuentas siempre habrá retórica que les dé otro nombre y evadan así responsabilidades, culpabilidades, todo termina en un “yo no fuí”, me atacan, es un complot y otro es el culpable.
Se roban miles de millones de pesos y no pasa nada, se piden pruebas y aunque las haya siempre habrá el manto protector de la complicidad, total, todo se justifica con el “en el pasado robaban más” y todo es culpa de Calderón y otros, nada es culpa de quienes ya son señalados de rateros y claro, “son rateros y no tarugos”, además de tener el escudo de la impunidad que otorga el gran Tlatoani de la corrupción nacional, que si Adán Augusto es un narcopolitico y corrupto, pues no pasa nada, al final Amilcar Olan presumí lente se auto transfirió tres mil millones de pesos y lo de Adán pasa a ser unas bicica, si Andrés Manuel López Obrador dijo que cien millones no eran nada, como autorización a sus hijos a robar a manos llenas, sí así es, fue y será, Andy y sus hermanos simple y sencillamente obedecieron la instrucción y a robar se ha dicho.
El huachicol va desde el robo de los ductos de PEMEX, al huachicol fiscal y queda en un simple contrabando, no hay culpables, pero sí un robo (desvío) millonario, se niega los seiscientos mil millones y se deja a la imaginación de cuantos billones serán, eso sí, vuelve a salir el nombre de Andy y Adán, pero no pasa nada y resuena el “pruebas, pruebas”, arenga mañanera que es rubrica de impunidad y opacidad, nombres, muchos nombres hay, pero nada de responsabilidades, es un ataque neo liberal dirán, nadie es culpable, todos son cómplices unos por comisión, todos por omisión, el petróleo es de los mexicanos, por eso se lo regalamos a los cubanos o más bien dicho a los tiranos qué gobiernan Cuba, sus ciudadanos que se jodan, total la culpa es de los gringos y su bloqueo.
Hay destrucción de instituciones, caminos y del sistema de salud, pero hay programas de “bienestar” tarjetas que compran la dignidad y la libertad electoral de la mayoría, así estamos y pasamos de la cubeta de los cangrejos a la cazuela del sapo, total la culpa es del pasado y también de los aztecas y siempre les quedará reclamar la nacionalidad española o irse a vivir a Suiza o a algún otro paraíso ya sea por la vía de una embajada o por la inversión de lo robado y ya blanqueado. Y aquí no pasa nada, nada pasa, todo es del pasado, no hay oposición, no hay acción, todo mundo espera un desenlace, pero no la justicia, a seguir robando, al final de cuentas el “ pañuelito blanco” esta ondeando y ni el lodazal de Veracruz o la corrupción lo manchan, aunque si lo tiznan y solo queda la pregunta... ¿Y?!