Don Pay de Queso, ícono de Chilpancingo
Con 35 años en el negocio, don Alfredo Martínez Barbosa logró sacar adelante a su familia e hijos con su negocio
Juan Manuel Molina / El Sol de Acapulco
Su grito, la charola de pays, su abundante cabello blanco y su bigote, lo han convertido en un personaje icónico de la ciudad a quien todos conocen como “Don Pay de Queso”, un oriundo de Chilpancingo, proveniente de una familia nativa de la ciudad.
Después tuvo la oportunidad de regresar como taxista, sin embargo, se dio cuenta de que en ambos trabajos tenían los mismos ingresos, solo que en uno de ellos, no corrió el riesgo de atropellar a alguna persona o de sufrir un accidente vial.
En media hora de dura la charla en el zócalo, más de una persona lo reconoce y más de cinco se detiene para saludarlo. “Candidato”, le llegan a decir.
Y es que el señor Barbosa, no solo se dedica a las ventas, sino que en tres ocasiones ha buscado ser presidente municipal de Chilpancingo y no descarta una cuarta.
En las dos elecciones en que participó, fue en la de 2015 en la que más se aproximó a cumplir su sueño. En ese momento de la mano del Partido Humanista, de la nada se ubicó en el tercer lugar de la votación, solo por encima del PRI y PRD, partidos ya consolidados.
“Es la fecha que seguimos esperando que se haga la encuesta, eso te da a entender que ya estaba arreglado”, dice en relación a que el partido no actuó de forma democrática.
Para él, el trabajo, la constancia y la perseverancia, son palabras clave para haber ganado “fama” en la capital.


























