Trabajadores turísticos se organizaron desde temprana hora para liberar el agua acumulada por las lluvias, que alcanzó hasta metro y medio de profundidad, logrando poner a salvo su mobiliario y equipo de trabajo
Prestadores de servicios turísticos reportaron pérdidas materiales tras el ingreso del mar a la franja de arena, donde resultaron dañados mobiliario, mercancía, refrigeradores y motos acuáticas por los efectos de la tormenta tropical Boris