Programas de prevención de dengue ya no van a la Sierra
Dejan en el olvido a poblaciones apartadas y de alta marginación de Guerrero
Abel Miranda / El Sol de Acapulco
Alberto Ayala mencionó que actualmente en su trabajo les asignan horarios y metas de viviendas que deben visitar, que son 50 casas cada jornada de 9 de la mañana a 3 y media de la tarde.
“Aquí en la ciudad las personas no quieren abrir sus casas, por el tema de la inseguridad y nosotros solo entramos cuando el propietario lo permite”.
Agregó que en los últimos años las jornadas de fumigación y atención preventiva solo se ha llevado a lugares como Jaleaca y los pueblos santos, pero a pueblos de más arriba en la sierra ya no van.
El trabajador señaló que el trabajo se ha complicado también por la falta de apoyo y equipo pues se les dota de material de manera limitada y los uniformes que son un tema básico, tiene varios años sin recibirlo.
“Tenemos el problema de que las personas no dejan entrar por la inseguridad y si llegamos sin uniforme menos nos dejan, por eso tenemos estás camisolas remendadas en varios lados pero que nos siguen sirviendo”.