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Localdomingo, 22 de enero de 2017

¡Cierran el Santuario de Tepalcingo!

Tras 234 años de su fundación, ya no oficia misas

Emmanuel Ruiz

En el interior del santuario de Tepalcingo, un municipio ubicado en la región Oriente de Morelos, existen 12 lienzos del Siglo XVIII, cuyas imágenes retratan la vida, obra y muerte de Cristo.

Administrado por la Iglesia Católica, la obra pictórica del Santuario ha sido víctima del tiempo, el paso de la lucha zapatista y el olvido de las autoridades eclesiásticas, que jamás las restauraron.

◗ Tepalcingo, un pueblo doblegado La historia del pueblo de Tepalcingo se remonta al Siglo XII, cuando se cree que llegaron sus primeros pobladores, de la cultura mixteca, procedentes del estado de Oaxaca.

Con la llegada de los aztecas y posteriormente de los españoles, aquellos indígenas vieron perdidas sus propiedades, mientras su identidad fue desapareciendo entre el polvo que dejó el duro periodo de evangelización.

Cuando en 1758 se iniciaron los trámites para la construcción de un santuario dedicado a El Señor Aparecido o El Señor de Tepalcingo, los pobladores se habrían opuesto al proyecto, pero finalmente terminaron por acceder y participar en la construcción.

A partir de entonces, los recursos que generaba el santuario fueron administrados por la Iglesia Católica.

Para la licenciada Mahelet Enríquez Sánchez, quien califica como un abuso lo que las autoridades eclesiásticas han hecho con el pueblo de Tepalcingo, todo fue posible gracias al buen corazón de los pobladores, fervientemente unidos a su Santo Patrono:

“La gente no tenía tema y no tiene tema alguno en mantener a los sacerdotes, en darles, en apoyarlos, inclusive en pagar sus servicios, mientras que ellos no cuidan el templo, no pagan ningún servicio y, además, tratan mal a la gente”, señala.

Durante mucho tiempo, los lienzos habrían permanecido doblados y escondidos en una oscura bodega, hasta que, en la década de los 70, los propios habitantes volvieron a adherirlos a la pared.

Lamentablemente, debido a la falta de conocimientos, sólo se limitaron a clavarlos, lo cual provocó que su deterioro se agravara.

Para quienes integran este comité, lo que ocurrió con los lienzos ejemplifica la manera en que trabajan los representantes de la Iglesia, que reciben todo de la población, sin ofrecer casi nada a cambio.

◗ El retiro de la Diócesis Desde que los pobladores exigieron rendición de cuentas a uno de los últimos párrocos, Jesús de la Cruz Martínez, la Diócesis de Cuernavaca empezó a tener cada vez menos presencia en el templo.

Esto ocurrió hace menos de un año, cuando un enfrentamiento entre habitantes orilló al sacerdote a abandonar el pueblo, pero desde hace una semana el santuario ya no tiene actividad sacramental.

◗ Los lienzos olvidados Sobre una extensión de 222 metros cuadrados, los doce lienzos del santuario están allí desde el Siglo XVIII.

De acuerdo con documentos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la obra pictórica pudo haber sido realizada por el pintor Juan de Sáenz, cuya firma aparece en el cuadro de La Resurrección.

Según cuentan los habitantes, el Santuario vivió una breve etapa de abandono durante la Revolución Mexicana, una época en la que permaneció ocupado por las tropas zapatistas, que desprendieron los cuadros y utilizaron los bastidores de madera como combustible.

Hoy la mayoría de las pinturas presenta una capa de mugre, hollín y barnices oxidados que ya no permiten ver las imágenes originales.

Para quienes integran este comité, lo que ocurrió con los lienzos ejemplifica la manera en que trabajan los representantes de la Iglesia, que reciben todo de la población, sin ofrecer casi nada a cambio.

◗ El retiro de la Diócesis Desde que los pobladores exigieran la rendición de cuentas a uno de los últimos párrocos, Jesús de la Cruz Martínez, la Diócesis de Cuernavaca empezó a tener cada vez menos presencia en el Santuario.

Esto ocurrió hace menos de un año, cuando un enfrentamiento entre los habitantes orilló al sacerdote a abandonar el pueblo, pero desde hace una semana el Santuario ya no tiene actividad.

Las misas se llevan a cabo en la comunidad de Atotonilco. De acuerdo con Jesús Longar Estrada, Vicario Episcopal de la Región Oriente, los sacerdotes optaron por retirarse por la falta de condiciones para trabajar pacíficamente.

Aunque asegura que la Diócesis no busca quedarse con los recursos del Santuario, la representante legal de los pobladores opina lo contrario: según ella, la Diócesis de Cuernavaca buscaba poseer el ciento por ciento de las ganancias de la feria.

◗ La recuperación de los lienzos Según la información proporcionada por Enríquez Sánchez, la restauración de los 12 lienzos tendría un costo aproximado de 80 millones de pesos.

Sin embargo, los pobladores planean iniciar la recuperación de la obra pictórica con un proyecto que costaría 33 millones.

En 2014, el INAH elaboró un proyecto de restauración para el párroco de entonces, quien más tarde fue acusado de abusar sexualmente de un niño.

Con la salida del sacerdote, el proyecto quedó pendiente, pero los pobladores esperan que, de recuperar la administración de los recursos de la feria, sea posible ponerlo en práctica con la ayuda de especialistas.

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