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Localmartes, 15 de diciembre de 2020

Con carisma sobrevive la Pescadería Ortega

Ademas de un trato agradable con los clientes y de ofrecer producto fresco, durante la contingencia optó por vender mariscos

Emmanuel Ruiz / El Sol de Cuautla

Pasión por el comercio

“Tratar con la gente no es algo que me canse. Es reconfortante, así que estoy muy contento, muy feliz, me gusta mucho hablar con las personas, ese es mi estilo”, sostiene Víctor.

Para Víctor, el comercio está en la sangre, ya que la venta de mariscos ha acompañado a su familia mucho antes de que él decidiera dedicarse a esto.

“Siempre me gustó el proyecto, siempre me dediqué a esto y me lo inculcaron mis abuelos, que son comerciantes. Yo me crie en los mariscos, así que desde ahí me gustó mucho”, declara.

La pasión, cada día, inicia a las seis con treinta de la mañana, que es la hora en que “Marisquería Ortega” abre sus puertas al público, de lunes a domingo, sin un solo día de descanso.

La pandemia

“En marzo tuve que cerrar, y así estuvimos los días de cuaresma. Me preocupaba más que nada la clientela, porque dije ‘si me enfermo yo, voy a enfermar a los clientes, y de ahí comemos, de ellos, por eso cerré quince días”, recuerda.

Víctor también pensaba en su hija, cuya salud no quería ver perjudicada. Y además estaba preocupado por los trabajadores, que no tenían que verse afectados por un problema que estaba fuera de las manos de todos.

“Cuando nos fuimos a descansar, ellos se fueron con goce de sueldo, pero al cabo de dos semanas eso era lo que más me apresuraba”, relata.

La opción B

Al cabo de dos semanas, Víctor reabrió las puertas de la pescadería implementando las medidas sanitarias recomendadas por las autoridades, un aspecto que hoy sigue conservando para proteger tanto la salud de su gente, como de sus clientes.

Hoy en día, pese a que el semáforo de contagios de Covid-19 en Morelos permanece en color anaranjado, Víctor confía en que los tiempos mejorarán pronto, y que la gente podrá seguir degustando del sabor de sus mariscos.

“La clave es la calidad, la frescura del producto. Que no huela, que esté en buenas condiciones, mucha frescura”, afirma.

El surtido

A lo largo de quince años, Víctor se ha especializado en seleccionar los mejores camarones y mojarras para sus clientes. Arriba del mostrador, hoy busca relucir el eslogan “Sólo lo mejor”.

Camarón extra, camarón cristal grande, camarón café mediano, mojarra lisa, almeja chocolata, almeja reina. Y todo esto se encuentra aquí, en “Pescadería Ortega”.

“Y además vendemos todo tipo de salsas”, agrega Víctor.

En casa, los clientes degustan camarón al mojo de ajo, a la diabla, mojarra frita, tamales de camarón, de bagre, de filete.

Además de contar con su página de Facebook, el número de contacto es 735 134 94 28.

El marisco en la gastronomía mexicana

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