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Localviernes, 19 de mayo de 2017

Sacan el agua ¡a jicarazos!

Vecinos de Ejército Libertador se dicen olvidados por autoridades

Emmanuel Ruiz

A su lado, tres perritos juguetean dentro de su jaula; afortunadamente, todos los animales están bien.

"Esto es resultado de las obras porque anteriormente, aunque se nos metía un poquito de agua por el oleaje de los carros, jamás se nos había inundado de esta manera, y ahora, con este absurdo tope, ahí se detiene todo", critica Esmeralda Aragón.

Entre quienes vivieron los primeros estragos de esta temporada de lluvias, el caso de Laura Torres es uno de los más graves: en el número 207 de la avenida Ejército Libertador, el agua no sólo llegó desde el cielo, sino que también brotó de abajo de la tierra.

Mientras llovía, Laura y sus hijos vieron inundarse el cuarto en que dormían, no sólo con el agua que llegó desde afuera, sino también con la del drenaje, que buscó salida y la encontró en un pequeño agujero de la tierra.

"Ahí está el drenaje", dice Laura, señalando el pequeño orificio que se abrió en la tierra, su piso.

"Antes no se nos metía, pero ahora sí; haga de cuenta que es una fuente la que brota e inunda todo de agua", agrega.

Para estas familias que viven en condiciones precarias la pérdida de sus muebles y sus aparatos tiene un peso aún mayor, pues les resultará más difícil volver a adquirirlos.

Durante las primeras horas del día, Laura y sus hijos se dedicaron a sacar al patio todo lo que se había mojado, con la esperanza de que, al secarse, fuera reutilizable.

"Vinieron ayer, pero no se metieron; nada más se quedaron allá afuera; no entraron a tomar fotos ni nada", dice la joven madre sobre el trabajo de los elementos de Protección Civil en su domicilio.

La Normal de Cuautla se queda sin barda Aunque los alumnos lo ignoraban, la lluvia también se llevó un fragmento de la barda perimetral de la Escuela Normal Urbana Federal de Cuautla.

De hecho, el desprendimiento de la estructura hacia la barranca que se encuentra detrás de la escuela también escapó al conocimiento de las autoridades de Protección Civil.

Sólo los vecinos que escucharon el derrumbe pudieron dar certeza de que la barda se vino abajo alrededor de la medianoche.

Al estar sobre un terreno irregular, en la pendiente de una barranca, la barda no resistió la presión del agua, se debilitó y terminó cediendo a su fuerza, cayendo en pedazos.

Piden intervención inmediata de las autoridades Lo que ocurrió ayer en la avenida Ejército Libertador es sólo el principio de una serie de desastres que podrían volverse una realidad cotidiana durante el resto del temporal.

Lejos de las zonas de riesgo por desbordamiento del río Cuautla, con un historial limpio en cuanto a inundaciones, los vecinos no esperaban que el agua les hiciera pasar este amargo trago.

Para ellos, la primera mala experiencia que tuvieron amerita una visita a profundidad por parte de las autoridades, en la que se contemple hacer modificaciones a la infraestructura de la avenida.

"Esperemos que nos hagan caso, porque a veces, aunque queramos, es sólo pérdida de tiempo y no nos hacen caso", pide Esmeralda Aragón, que el día de ayer centró todos sus esfuerzos en tratar de sacar el agua de su negocio y poner a sus animales a salvo.

/ Fotos: GUDE SERVÍN

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