Linchamientos en Morelos: muertes sin culpables
Los usos y costumbres dificultarían darle un seguimiento a casos de linchamiento desde la Fiscalía General del Estado
Emmanuel Ruiz / El Sol de Cuautla
Tras su muerte, el pueblo se envolvió en un profundo silencio en el que nadie acusó a nadie, aunque la gente sí sabía quiénes eran los responsables.
No obstante que la Fiscalía General del Estado (FGE) contaba al menos con un video que muestra el momento del linchamiento, donde se aprecia a unos seis hombres agredir a Raúl tras amarrarlo al asta bandera de la plaza, no se dio a conocer ninguna detención en los años posteriores.
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Un protocolo que busca evitar ojo por ojo
“Hubo un linchamiento hace unos veinte años en Hueyapan, en el que colgaron a dos personas en el atrio de la iglesia. El problema es que se llevaron detenido al ayudante municipal y autoridades que no participaron. Hay un desconocimiento de las autoridades de la forma adecuada de enfrentar este tipo de situaciones”, narra.
Anillos de seguridad
Entre otras cosas, el protocolo establece la conformación de tres “anillos” de seguridad, el primero de los cuales debe ubicarse a unos 15 o 20 metros de la multitud, cuya función es persuadir y disuadir verbalmente a los pobladores para evitar el linchamiento.
Por su parte, el segundo anillo tiene la función de establecer el diálogo con la población o, en caso contrario, recurrir al uso de fuerza no letal para replegarla.
Si ninguno de los dos primeros anillos puede detener el linchamiento, el tercero, que contará con el mayor número de elementos policiacos, está facultado “para intervenir con equipos especializados y armas de fuego en los términos que establecen los protocolos respectivos”.
Los otros problemas
Mucho antes de la creación del protocolo, los elementos policiacos del estado de Morelos han protagonizado casos de éxito cuando de salvaguardar a ciudadanos en riesgo de linchamiento se trata.
Dos de los casos más recientes ocurrieron a fines del año 2021, en el municipio de Jantetelco, donde la actuación de los uniformados permitió evitar dos linchamientos contra jóvenes que eran acusados de asaltos y robos por la propia comunidad.
Para garantizar que todos los operativos similares tengan un resultado parecido, la asociación civil Ciudadanos Uniformados A.C. considera preponderante equipar adecuadamente a los policías, así como capacitarlos.
Chávez Espejel también considera esencial que los policías sean capacitados en la materia, algo que, según insiste, tampoco ocurre en la entidad:
“A eso le sumamos que no tienen la capacitación para ese tipo de eventos. Ni el apoyo político, porque como son comunidades las que normalmente hacen eso, a veces el presidente municipal, por no meterse en problemas con la comunidad, no actúa”, subraya el especialista.
Enfoque en las comunidades, una forma de frenarlos
Para José Martínez el trabajo a realizar para cerrarle la puerta a los linchamientos implica un enfoque dirigido a una forma de autoorganización de las comunidades morelenses, de manera que los propios pobladores eviten incurrir en dicha práctica, que suele dejar un sentimiento colectivo de culpa entre la gente.
“Son dos cosas: avanzar en la aplicación de la legalidad de la ley para detener y sancionar a quien cometa un delito, y avanzar en el proceso de autoorganización de la gente".
"Si la gente está más organizada, logra impedir que alguien capitalice la inconformidad de manera violenta contra una persona”, concluye el vocero de la CIDH Morelos.
Cuauhtémoc Blanco permitió el linchamiento en Huitzilac
Pese a la gravedad de las acusaciones, el también líder religioso aclaró no haber presentado una denuncia formal ante el ministerio público.























