Huexca, el elegido
Una consulta definirá el destino de los habitantes de este pueblo, que desde hace varios años se opone a la termoeléctrica
Santa Cruz Huexca
"La mayoría sale de la secundaria y se va a trabajar, porque aquí la economía es muy difícil, no da para que te vayas a estudiar a otro lado, y los que tienen a sus hijos estudiando es porque emigraron a Estados Unidos y tuvieron que dejarlos para pagar sus colegiaturas; otros tienen sus vaquitas y de ahí va saliendo, pero le sufren mucho", explica Teresa Castellanos, una mujer de 42 años, que, en los últimos siete, se ha convertido en la principal opositora del pueblo a la planta termoeléctrica.
Gumaro Pérez cree que va a morir pronto. A sus 69, este agricultor sólo se arrepiente de una sola cosa: cuando los trabajadores preparaban el terreno para la termoeléctrica, Genaro fue por barro para su casa. Era gratis, pero siete años después, considera que hubiera sido mejor no hacerlo.