El amor romántico que nace no de los sentimientos
Sí hay mujeres en Durango
La feminista Marcela Lagarde dice en su libro Cautiverios de las mujeres: madreposas, monjas, putas, presas y locas de cómo el amor se convierte en una trampa cuando implica renuncia a la libertad.
El feminismo propone resignificar el amor; amar sin desigualdad ni violencia; amar con autonomía, consentimiento y corresponsabilidad; amar no exige sacrificio ni anula proyectos personales; amar donde el cuidado es mutuo, no obligatorio para una sola parte.
Un amor feminista: no controla ni duele, no exige renunciar a quien eres, no justifica celos, chantajes ni silencios; acompaña, no aprisiona.

















