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A prácticamente un mes de que asuma la presidencia municipal de la capital, tras haber sido reelecto por los ciudadanos, José Antonio Ochoa podría estar integrando ya a su nuevo equipo, considerando quizá la posibilidad de que algunos funcionaros municipales podrían repetir en su encargo; si bien los cambios siempre son buenos, creo que en el ejercicio de gobierno otorgarle la confianza a quienes, con trabajo y dedicación, hayan demostrado que tienen las “cartas credenciales” para repetir, además se trata de un gabinete que tendrá una responsabilidad distinta a la que actualmente ostentan, sobre todo porque la visión social y política deberá ser de cara a la renovación del Gobierno del Estado en el 2028, y los resultados de los próximos funcionarios municipales, serán clave para este propósito.
Me parece que quien es muy probable que pueda repetir en la secretaría del Ayuntamiento, es el actual alcalde, Bonifacio Herrera Rivera, ya que desde mi perspectiva ha conectado muy bien con la idea de Toño Ochoa en cuanto al manejo de la política interna; es un funcionario al que no lo percibo con negativos al interior del equipo del presidente electo, ha sabido sortear los retos que se han presentado en esta administración, con “mano dura” cuando así debe ocurrir, le entiende al ejercicio de gobierno y conoce los alcances que tendrán como equipo con los resultados que se obtengan en los próximos tres años de la nueva administración en la capital del país. Me parece incluso que desde esta posición podría trabajar en su propio proyecto político, si así lo considera, pues no está lejana la posibilidad de que llegue al Congreso del Estado en el 2027, con el respaldo del equipo que encabeza Ochoa Rodríguez.
Considero que existen algunos funcionarios que podrían darle continuidad al trabajo que han venido realizando, sobre todo en áreas muy específicas como el caso de Aguas del Municipio de Durango, con Rodolfo Corrujedo, pues además de ser un especialista en su área, a lo largo de su trayectoria ha dejado en claro la institucionalidad que tiene. Además, proyectos como la potabilizadora y la construcción de la presa El Tunal II, a pesar de que esta última estará en fase de construcción en los próximos años, el director de este organismo descentralizado ya sabe cómo se deben operar estas obras, así como la planeación que se requiere para garantizar el líquido vital en la capital, y si le sumamos el control financiero que tiene, creo que le da aún más créditos para repetir. Algo similar podría ocurrir con el titular de Obras Públicas, Javier Chávez Cibrián, pues si bien la “guerra” contra los baches es una tarea sumamente compleja, el titular de esta dependencia ha demostrado que sí le interesa hacer su trabajo.
Desde luego que cada dirección amerita un análisis a fondo por parte de Toño Ochoa, pero será clave que las áreas sociales se sigan fortaleciendo, pues son el rostro más humano de toda administración gubernamental, de cualquier orden, de ahí que si se va ratificar a quienes están al frente en este momento, se les debe pedir resultados, precisamente por la importancia de cada dependencia. En el caso de salud creo que hasta hoy ha realizado un buen trabajo el doctor Juan Esteban Aguilar, pues uno de los “íconos” de este trienio 2022-2025 ha sido la construcción del nuevo hospital del niño, y para que esté en operación al 100 por ciento, es necesario que quien inició con el proyecto hasta la operación que tiene, continúe con el trabajo para que el objetivo final no se detenga. Algo similar sucede con quienes operan los comedores comunitarios, que hasta el momento también ha sido de las acciones más importantes y sociales del gobierno municipal.
Entiendo que un porcentaje menor de las áreas deberán tener cambios o posibles rotaciones de las direcciones, e insisto, es sano, pero lo más importante de quien llegue nuevo, o que solo sea parte de algún cambio, tengan presente que de lo que hagan o dejen de hacer, será fundamental para el 2028, de ese tamaño es el reto.