Duranguense colabora en traducción de libros de texto a lenguas indígenas
Inocencia Arellano, además de fungir como traductora, también se encargó de las revisiones; el trabajo fue ajustar y equilibrar lo que se quiere decir
Perla Rodríguez Contreras / El Sol de Durango
En su caso específico, además de fungir como traductora, también se encargó de las revisiones, para luego enviarlos como terminados. Es la primera vez que esto sucede, porque en otros casos lo que hay son cuentos u otros materiales.
Dijo, fue en tiempo récord, pues la traducción de todos los libros fue en alrededor de un mes; en el equipo estuvieron algunos profesores de la educación indígena, gente que trabaja con la lengua, y que de alguna forma estaba ya familiarizada con la escritura.
El trabajo fue ajustar y equilibrar lo que se está queriendo decir con cierto concepto, fue traducción e interpretación de esos libros. “No es como una traducción literal porque si no, no se va a entender nada”.



























