En Durango se extrae más agave del que se cosecha
Productores de mezcal alertan sobre la urgencia de comenzar a generar programas de reforestación de la planta, de lo contrario habrá problemas para la producción
Productores de mezcal alertan sobre la urgencia de comenzar a generar programas de reforestación de la planta, de lo contrario habrá problemas para la producción

Erika Uribe
Hoy en día, Durango no cuenta con un plan de manejo forestal del agave silvestre, esto deriva en la extracción de planta sin el control debido y en altas cantidades, así lo dio a conocer el presidente de la Cooperativa de Agave Mezcal, Napoleón Barrón, “estamos sacando más piña de la que estamos reponiendo”, dijo al advertir que se extrae entre el 70 y 80 por ciento de plantaciones silvestres, mientras que las nuevas no llegan ni al 40 por ciento.
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Aunque actualmente existen planes de reforestación y se trabaja en la producción del maguey, no se vigila que realmente se instalen, ya que no se cuenta con un programa de trazabilidad de la planta y se desconoce si se sembró y el polígono donde se encuentra.
Y es que bajo este esquema es posible dar procesos de certificación que a su vez le de garantía al consumidor de que el mezcal que consume tiene una correcta vigilancia y conozca desde dónde viene la producción, “hoy en día esto no existe, entonces tenemos que trabajar de la mano con gobierno para tener planes de manejo que nos ayuden a tener un inventario sobre cuánto hay, cuál es la capacidad de poder extraer y cuánto se está reponiendo para encontrar ese balance y equilibrio que nos permita esta sostenibilidad”, comentó.

Y es que Durango pasó de tener el segundo lugar a nivel nacional como mayor productor de mezcal, a la cuarta posición, luego de ser rebasados por Puebla y Michoacán, dos entidades donde solo algunos de sus municipios cuentan con denominación de origen.

“Eso nos da la idea de por dónde está la ruta de nuestra posición en una estrategia integral como estado con el tema del mezcal”, comentó el mezcalero duranguense, quien aclaró que el crecimiento de la planta es de entre ocho y 14 años, desde su nacimiento, hasta la cosecha, en especies que crecen en Durango como agave cenizo, masparillo, castilla, tepemete, chacaleño

Dijo con tristeza que en otros estados es fácil percatarse de las plantaciones de agave que cubren los cerros y valles, mientras que en Durango eso no existe, por lo que urge ayudar a la naturaleza para que tenga una recuperación más rápida. “Son ciclos muy largos en los que al final, si no empezamos ya en un plazo corto vamos a comenzar a desaparecer en el mapa de la producción”, comentó.
Por ello la administración federal y estatal, deben apostarle a programas de incentivos de plantaciones agronómicas que cuenten con semillas y plantas certificadas, así como la garantía que lo que se siembra tiene una trazabilidad en su material genético, calidad y manejo para contar con un buen producto.
“La necesidad la tenemos los productores ya, pero lo que ocupamos es encontrar esa disposición por parte de gobierno a través de programas que nos puedan incentivar en esta parte”, dijo el presidente de la Cooperativa de Agave Mezcal, con el objetivo de no trabajar en acciones aisladas, sino en un proyecto único donde se identifique como estado y trabajar en el desarrollo del mezcal más allá de una actividad meramente artesanal.