Javier Guerrero Romero, el guardián de la memoria duranguense
Fue nombrado cronista de Durango en 2013, una distinción vitalicia que han recibido solo tres personas en 70 años
Perla Rodríguez / El Sol de Durango
“Creo que soy el autor vivo de Durango que tiene más obra publicada, casi toda es de Durango, porque tengo algunos de política, pero la inmensa mayoría es de Durango, personajes, sucesos históricos”.
Su biblioteca personal, con más de 20 mil libros, es reflejo de una vida de estudio constante. Muchos de esos ejemplares los recibió de familiares, y con los años fue conformando una colección especializada en la historia del estado.
“Es una distinción generacional, porque el nombramiento es vitalicio, si así se dispone, queda hasta que el cronista fallezca”.
“No se prepara uno para ser cronista como tal, sino que la designación es una que hace el Ayuntamiento y lo hace a partir del estudio de vida de quienes pudiéramos aspirar a ser cronistas”.
Sobre lo que se necesita para aspirar a esta labor, explicó que primeramente debe haber un interés genuino por la ciudad, conocimiento profundo de su historia, disciplina para la investigación diaria y capacidad de observación para detectar cambios y temas de coyuntura.
“Es una vida de trabajo, una vida dedicándote a lo que te apasiona. A mí me apasiona la historia, me apasiona el conocimiento de Durango, la historia local. Una vida que dedicas a leer, estudiar, a escribir sobre los temas de la ciudad”.
Javier Guerrero Romero no solo ha documentado la historia de Durango; se ha convertido, con su trabajo y legado, en parte esencial de ella.































