Lamentable que corredor Gómez Morín sea “baño” de mascotas, denuncian duranguenses
Desde su inauguración, el bulevar Manuel Gómez Morín, conocido también como Estación Central, se ha convertido en un depósito de materia fecal de canes, señalan duranguenses
Víctor Blanco / El Sol de Durango
Desde su inauguración, el bulevar Manuel Gómez Morín, conocido también como Estación Central en la ciudad de Durango, se ha tornado en su zona peatonal en sitio preferido por quienes hacen ejercicio durante buena parte del día y la noche, pero, lamentablemente a la vez, el sector se ha convertido también en un depósito de materia fecal de canes, con todo lo que ello significa para la salud, esto a pesar de la campaña iniciada por el Municipio para promover dueños responsables de sus animales.
Como se nota, desde muy temprana hora, incluso antes del amanecer, decenas de personas ya caminan o trotan en estas aceras y Dalia Elisa Macías Lagunas, cuya mascota se llama Niki, suma ya varios años utilizando el corredor para ejercitarse. Recordar que hace alrededor de cuatro años, comenzó a hacer sus recorridos por este bulevar. Entonces, estaba muy solo y muy a gusto.
No obstante, lamenta, ahora el corredor se ha vuelto el baño de las mascotas de muchas personas que las traen específicamente a descargar sus heces; “sí es muy incómodo porque hay muchos desechos de mascotas y nadie las recoge, cuando es muy fácil portar una bolsita de plástico, de una forma responsable se recoge la materia y se coloca en los depósitos localizados a lo largo de todo el paseo”.
Desafortunadamente, agregó Macías Lagunas, se impone la flojera o el desinterés de las personas, la abulia, y no se hacen responsables de sus mascotas recogiendo sus desechos.
Vale anotar que el Gobierno Municipal a través del área de Servicios Públicos Municipales, comenzó una campaña recientemente a través de anuncios colocados en este corredor, donde invita a los dueños de los animalitos a responsabilizarse de sus desechos. Sin embargo, esta campaña pareciera que fue un reto o un desafío y cada vez se puede observar la materia fecal canina en todo el recorrido.
Al respecto, Dalia Elisa afirma que ha aumentado la suciedad en toda la zona; “yo pensaba que al poner esos letreros invitando a la gente a hacerse responsable de sus mascotas, la cosas cambiaría, pero no es así, no hay conciencia en las personas para levantar las “gracias” de los canes”.
Finalmente, la entrevistada hizo un llamado a la reflexión desde un enfoque sanitario. Explica que cuando se trata de desechos de animales enfermos o sin vacunar, cuando otros canes huelen sus heces, se pueden enfermar o contagiar, pero no solamente para los demás perros, sino también para las personas el riesgo es latente”.