Murió Marcos Morales, el último inquilino de La Sauceda
Apenas el día dos de enero pasado, la familia Morales Morán organizó un encuentro festejando los noventa años de edad
Marco A. Rodríguez Ruiz
CANATLÁN, Dgo. (EM).- Se fue Don Marcos Morales Sanabria, el último inquilino que había de la ex casa grande de La Sauceda y con él, cúmulos de historias de la vieja casona y sus vivencias en ella.
Recordaba entonces que fue en el año de 1942 cuando se hizo la primera bóveda en el templo de la casa grande, el cual tenía su techo de vigas y estaba en mal estado, ya se estaba cayendo y otras estaban apuntaladas, recordaba.
“Unas señoritas formaron un comité para arreglar la Iglesia; pelearon con el padre Castro, porque no quería que arreglaran la capilla”.
“El mero administrador era Leonardo Vázquez, el papá de “Nayo”. Don Leonardo vivía en Canatlán y mi tío se encargaba de La Sauceda, por eso yo viví en la casa grande”.
“El divino pastor y todos los santos que tiene ahorita ( la capilla) era propiedad de la hacienda. La imagen del divino pastor la trajeron de España…”


























