Ser mujer trans en Durango: entre violencia e invisibilidad
Bia Serrato es una activista que lucha por la inclusión y el respeto de la comunidad LGBTQ+, especialmente de las personas trans
Maritza Gaytán / El Sol de Durango
Ser una chica trans en una sociedad desinformada y llena de prejuicios, en donde incluso actualmente aun rige la discriminación y la violencia hacia la comunidad LGBTQ+, es una constante lucha que enfrentan día a día.
Bia Serrato, de 22 años de edad, estudiante de la carrera de Arquitectura en el Instituto Tecnológico de Durango (ITD), habla sobre los retos que enfrentan las personas trans en la sociedad duranguense.
El termino transgénero o como comúnmente denominado “trans”, es el término general para aquellas personas cuya identidad y expresión de género se diferencia de las que están típicamente asociadas con el sexo que les fue asignado al nacer.
Las personas trans son un sector que forma parte de la comunidad LGBT, uno de los sectores que más violencia y discriminación sufre, pues datos estadísticos indican que México ocupa el lugar número 2 de Latinoamérica en crímenes de odio hacia la comunidad trans.
Esto hizo que Bia emprendiera acciones de activismo, iniciando en primera instancia en su lugar de estudios, en donde busca crear un círculo seguro para la comunidad, a través de discursos, información y platicas de inclusión.
Una lucha conmigo misma
Aunque durante su transición recibió actos de discriminación y violencia por el hecho de ser una persona trans, también hubo personas que la poyaron en todo momento, pues su familia y amigos demostraron siempre respeto, empatía y solidaridad.
“El amor que sentían estas personas hacia mi hizo que no importará con que género me identificará”, algo que la ayudó a superar la constante inseguridad, miedo y expectativa de las reacciones por parte de las personas.
Buscando ayudar, impulsar y empoderar a más personas, la activista busca ser el referente de una chica trans que es también hermana, hija, scout, estudiante y mucho más que solo una chica, buscando la inclusión y respeto.
“La mayor acción que puedo hacer por los demás es ser un ejemplo a seguir, a ser yo misma sin miedo en cualquier lugar, esto ayudara a ver que hay personas diferentes, y que está bien serlo”.




























