Solo el Covid pudo detenerlo
Alfredo Rodríguez Briones, dedicó su vida al servicio de su profesión a través de la cual pudo ayudar a salvar muchas vidas de quienes seguramente ahora lloran su partida
Erika Uribe / El Sol de Durango
Apenas el pasado 13 de mayo, había celebrado su cumpleaños número 64 y aunque todo fue muy sencillo, solo con algunos miembros cercanos de su familia, debido a las circunstancias originadas por la pandemia, él lo celebró contento.
Lo imaginas con una sonrisa cándida en su rostro, como siempre lo hacía cuando acudías a él por una entrevista, y es que no era cualquier funcionario público, dedicó 21 años de su vida al Centro Estatal de Transfusión Sanguínea en Durango en donde obtuvo innumerables reconocimientos por su labor al frente de este lugar.
A la par, se desempeñó como jefe del Banco de Sangre del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en la capital duranguense, lugar donde destacó por su amplio conocimiento en el área de Patología Clínica y del que a la fecha estaba retirado.
Su partida
Durante tres días recibió tratamiento en casa, con los medicamentos y cuidados por parte de uno de sus hijos, también médico, quien se encargaba de atenderlos a él y su esposa. Al parecer todo iba bien, incluso hacía videollamadas con ellos y se le veía un buen semblante.
Pero todo cambió de un momento a otro, cuando el virus atacó a su corazón, lo más frágil de su cuerpo y que finalmente lo llevó a la Unidad Coronaria, para posteriormente entubarlo y con esto ayudar a sus pulmones para restarle trabajo al corazón.
Sin embargo este ya no resistió y luego de seis horas de estar con un respirador artificial, desafortunadamente perdió la batalla contra el Covid-19.
Sin duda el doctor Alfredo Rodríguez Briones deja un legado importante en el mundo de la medicina en Durango y en el corazón de muchas personas, quienes ahora se encuentran agradecidos con él por haberlos ayudado cuando más lo necesitaban.





























