Domingo de reflexión / I Domingo de Cuaresma
“Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio”.
Génesis 2,7-9; 3,1-7
Romanos 5,12-19
Mateo 4,1-11
Tanto tenemos que aprender de este texto bíblico en relación con las tentaciones. Que no nos gane la soberbia, hermanos, debemos ser humildes y obedientes a Dios y no entretenernos con la apariencia de bondad que tiene la tentación.
Pidamos a nuestro Padre Dios en la eucaristía dominical que, a ejemplo de su Hijo Jesucristo, también nosotros no caigamos en la tentación y que nos libre de todo mal. Así sea.
¡Que tengan un excelente domingo!
+ Ruy Rendón Leal
Arzobispo de Hermosillo
















