En cuanto a la movilidad, indicó que durante 2025 se identificó que el 20% de las personas localizadas fueron encontradas fuera del estado, principalmente en entidades como Ciudad de México, Estado de México, Puebla y Tlaxcala.
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José Francisco García Reyes, titular de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Hidalgo / Blanca E. Gutiérrez / El Sol de Hidalgo
En Hidalgo, la desaparición de personas tiene un rostro predominantemente joven. Entre 2019 y el 6 de abril de 2026, la Comisión de Búsqueda de Personas estatal ha registrado 3 mil 711 reportes, de los cuales 2 mil 940 han sido resueltos con la localización de las personas, lo que representa una efectividad de alrededor del 80%.
Detrás de estas cifras, destaca un patrón: la mayoría de las personas reportadas como no localizadas tiene entre18 y 29 años, un grupo que concentra el mayor número de incidencias en la entidad. Se trata, en muchos casos, de jóvenes que abandonan sus hogares por voluntad propia por contextos en los que, aparentemente, existen conflictos familiares, falta de comunicación, problemas de adicción o situaciones de violencia.
En este sentido, José Francisco García Reyes, titular del organismo, informó a El Sol de Hidalgo que cerca del 90% de los casos de personas no localizadas se deben a decisiones personales que derivan en ausencias temporales y no a hechos relacionados con el crimen. Esta tendencia, explicó, también se replica en otros sectores de la población, como adultos mayores que, ante la falta de atención o problemas de salud mental, salen de sus domicilios generando reportes de búsqueda.
Sin embargo, estimó que alrededor del 11% de los registros podría estar relacionado con conductas delictivas, como la privación ilegal de la libertad, aunque la clasificación formal corresponde a las autoridades ministeriales. En términos sociodemográficos, señaló que, del total de personas localizadas, aproximadamente el 44% son hombres, el 21% mujeres y el 33% niñas, niños y adolescentes, quienes son clasificados bajo criterios específicos de derechos humanos.
Con relación a este último grupo, indicó que una proporción significativa de reportes se relaciona con conflictos legales entre padres o tutores, principalmente por disputas de guarda y custodia. Señaló que estas situaciones, aunque activan los protocolos de búsqueda, suelen resolverse con la localización de los menores en entornos familiares; no obstante, forman parte de las estadísticas oficiales, ya que primero son reportados como no localizados y posteriormente ubicados.
A nivel territorial, agregó que Pachuca, Tizayuca, Mineral de la Reforma y Tulancingo concentran el 51.60% de los registros, lo que corresponde en gran medida a su densidad poblacional; sin embargo, aseguró que en estos municipios también se reporta una alta tasa de efectividad, con el 85.38% de localizaciones.
Otro dato relevante es el papel de la ciudadanía en los procesos de búsqueda, ya que el 60% de las localizaciones se logra gracias a reportes ciudadanos, por lo que llamó a la población a ser más sensibles ante la importancia de la difusión de fichas y la colaboración social.
Para fortalecer estas acciones, afirmó que a la Comisión le fueron autorizados 21 millones de pesos, un presupuesto aún sujeto a la suficiencia presupuestaria, pero que está destinado a herramientas tecnológicas, combustible, parque vehicular y equipo especializado, como drones, cámaras de inspección, torres de iluminación, binomios caninos y vehículos todo terreno.
Además, afirmó que la dependencia mantiene coordinación permanente con instancias como la Secretaría de Seguridad Pública, la Procuraduría General de Justicia, la Secretaría de Salud, así como con la Comisión Nacional de Búsqueda, con la que comparte alertamientos y bases de datos que se activan y actualizan a nivel nacional.
En otro orden de ideas, aseveró que las cifras actuales también están marcadas por la evolución de los registros oficiales, ya que los datos provienen de plataformas anteriores, como el Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas, lo que ha generado variaciones al integrarse al sistema actual sin una depuración total desde su origen.
Sin embargo, más allá de los números, el funcionario subrayó que cada caso representa una historia particular, por ello insistió en la importancia de actuar de manera inmediata ante una desaparición, ya que las primeras horas son cruciales para la localización.
Finalmente, reiteró el llamado a la población a reportar cualquier ausencia sin esperar plazos y a continuar difundiendo las fichas de búsqueda, ya que, aunque la Comisión opera las 24 horas del día con tecnología y personal especializado, la información que aporta la ciudadanía sigue siendo el elemento más determinante para encontrar a quienes faltan en casa.