
Pachuca, Hidalgo.- En la mayoría de los hogares de esta región, por muy humildes que sean, aún prevalecen los petates. Estos artículos son un tipo de alfombras tejidas con palmas o bien definidas por la Real Academia de la Lengua Española, como esteras. Generalmente, los petates son elaborados en forma rectangular y de diferentes tamaños, más no observan una medida exacta, necesariamente. En muchas casas de madera, hasta hace algunos años se utilizaban en lugar de camas, para no dormir a ras del suelo. Aunque su uso se ha ido extinguiendo, en algunos tianguis, como los de San Bartolo Tutotepec, Huehuetla y San Antonio el Grande, entre otros, aún pueden encontrarse a la venta, al igual que en algunas jarcerías. El uso principal del petate es para dormir, incluso a la intemperie en lugares cálidos. También se utiliza para poner a secar diversos objetos al sol que no se desea que estén en el suelo: semillas y granos. La elaboración de un petate conlleva un arduo trabajo. Se comienza por el corte de las hojas de palma o los juncos, luego estas hojas se tienden a secar bajo el sol, en un lugar plano. Enseguida se escogen las más idóneas para tejer. Algunas se colorean con tinturas vegetales o con pigmentos obtenidos de elementos como la cochinilla (rojo).