Análisissábado, 14 de octubre de 2023
Día Mundial del Docente
Día Mundial del Docente
Ezequiel Soto
Docente y escritor
ezequielsotomar.@outlook.com
A propuesta de la Internacional de la Educación, la UNESCO, instituyó el Día Mundial del Docente, a celebrarse el cinco de octubre a partir de 1994. El director general de la UNESCO invitó a todos los países del mundo a realizar un reconocimiento a docentes, con el fin de despertar en la conciencia de los pueblos el respeto y agradecimiento a la elevada misión de educar.
En cumplimiento de los acuerdos de México con la UNESCO, el SNTE organiza eventos en octubre de cada año. El que esto escribe tuvo el honor de ser comisionado por el secretario general de la sección 13 del SNTE, profesor Misael Díaz Cuenca, en mi calidad de coordinador del Grupo Técnico Pedagógico para elaborar una revista de colección llamada “El Pípila”, con datos biográficos de los exsecretarios generales, en octubre de 2000 y escribir sobre algún maestro destacado.
Ya jubilado, sigo con la actividad de seleccionar a un maestro para felicitarlo y con él a todos los demás con motivo del Día Mundial del Docente. En 2023 escribiré de una de mis compañeras de aquel magnífico equipo nacional, conformado por maestros de la mayoría de las secciones sindicales del país, dirigido por nuestra querida maestra Graciela Isabel Ochoa Buenrostro. De cada uno de ellos tengo gratos recuerdos.
En esta ocasión escribiré de Citlali Ávalos. Reunidos en el majestuoso edificio colonial conocido como Centro Cultural del México Contemporáneo, era una sesión inicial de presentación. En el uso de la voz, Citlali Ávalos dijo que llegaba de Tepic y que era maestra de educación especial. Siempre he pensado que quienes se dedican a educar niños con capacidades diferentes, merecen doble felicitación, pues trabajan con infantes que requieren más atención y amor para aprender. Reflexionando sobre ellos, aprendí aquella inolvidable y certera frase:
“Ámame cuando menos lo merezca, porque es cuando más lo necesito”. En Citlali, después de su presentación, vi a una buena maestra, apasionada maestra de educación especial. Quedé impactado. Citlali estudió la licenciatura en Educación Especial, trabajó como docente en el Instituto de las Américas de Nayarit, estuvo como asistente de Pedagogía en la guardería el Pequeño Mundo. En los trabajos de carrera magisterial del SNTE, en Ciudad de México, siempre la vi de buen humor, jovial y con gran disposición a participar.
En su pasado cumpleaños, el 11 de agosto, antes de que Benedetti nos dijera: “Que nos llegó la tarde” le escribí un acróstico que dice así: “Con el color de la esperanza y el azul de tu cielo/ inmensas olas el mar levanta/ todas ellas con el firme anhelo/ loco anhelo del mar que canta/ Azul y verde amalgamar, en uno solo/ los ojos tuyos, lo digo sin dudar, / incluyen ese color, para tu belleza resaltar”.
Concluyo la colaboración con estas breves palabras que bien la describen: “Ya hemos aprendido a ser fuertes, ahora nos queda aprender a ser felices”. Que así sea, lo merece por su entrega incondicional como maestra de educación especial. Feliz día del docente en compañía de su familia.