A un año de gobierno, el Alcoholímetro dejó de ser percibido como un mecanismo recaudatorio y hoy opera bajo criterios de prevención, legalidad y vigilancia permanente.
“Si ellos no estuvieran capacitados, si ellos no estuvieran siempre al pendiente y en disposición, sobre todo de entregar toda la energía y tener la valentía para poder salvar la vida de una persona”.
Los casos que han sido notificados corresponden principalmente a adolescentes de entre 15 y 17 años, algunos relacionados con investigaciones por abuso sexual o violación.