La detección de la droga fue gracias a los recorridos de seguridad y vigilancia que realiza la Unidad Canina, que cuenta con oficiales caninos especializados para detectar narcóticos.
Las rijosas le fracturaron la tibia y el peroné de la pierna derecha, además de golpearla en la cara, brazos y piernas, por lo que ambas se dieron a la huida.