La música puede transformar vidas
Antonio García Aguilar, director asistente de la OSJSR, director de la Camerata y del Coro del Conservatorio, todo una carrera de retos
Alejandra García
Bajo su dirección, esta orquesta de cuerdas se reforzado, conformándose hoy por 15 músicos: 8 violines, 3 violas, 3 chelos y un contrabajo, presentándose oficialmente en 2014, en el teatro Nieto Piña.
“Yo soy de la idea que entre existan cursos y capacitaciones que a nosotros como directores nos permitan prepararnos más, los tomaré sin dudarlo, todo con el propósito de ofrecerles a mis alumnos y al público un director de calidad y bien preparado”, añadió.
Dice Antonio García, que antes veía a la música como una profesión y fuente de ingreso: “ahora no concibo vivir sin hacer música o dirigirla, es mi vida entera, me siento afortunado de trabajar en algo que realmente amo y que disfruto”.
La docencia también ha significado para Antonio un importante motivo de su vida profesional; el poder trasmitir sus conocimientos y además hacer a sus alumnos más humanos, ha sido su principal objetivo, enseñándoles que la música es un medio para transformar vidas.
ANTECEDENTES
Antonio García inició sus estudios de bachillerato en el Conservatorio de Celaya, atraído por el gusto y afición por la música.
En el 2002 Antonio comenzó el su bachillerato en música, al culminarlo ingresó a la carrera de música con especialidad en piano, sin embargo, al estar ahí descubrió la carrera en dirección orquestal, siendo esta una meta más a cumplir.
Al cursar la licenciatura en piano, Antonio fue impulsado por el Maestro Orlando Arreguín, de quien recibió grandes conocimientos sobre la música y el área de dirección orquestal, instruyéndolo desde sus inicios en este ambiente.




















