La sociedad es menos tolerante
Cada vez resulta más común en la sociedad actual encontrar seres humanos menos tolerantes a la frustración, o bien que buscan satisfacer de forma inmediata sus necesidades de afecto, consumo o placer
Mario Mora Legaspi
Cada vez resulta más común en la sociedad actual encontrar seres humanos menos tolerantes a la frustración, o bien que buscan satisfacer de forma inmediata sus necesidades de afecto, consumo o placer, consideró la investigadora Maricela Loyola Ramos.
En estos momentos, la sociedad se enfoca mucho a la sensación de recompensa aquí y ahora
Un ejemplo es que antes, cuando un niño pedía un juguete los padres lo condicionaban como un regalo de cumpleaños o Navidad, contrario a lo que sucede en nuestros tiempos.
Entonces nos encontramos cada vez con personas, incluso adultas, que hacen berrinche cuando no les dan lo que quieren, o bien que actúan de manera agresiva o violenta cuando no satisfacen una necesidad de manera inmediata
El establecimiento de límites, el respeto, entre otros elementos, requieren entrenamiento social muy claro, que empieza desde la infancia.
Cuando un bebé pide su biberón y se lo dan rápido para que no llore ni moleste, eso no genera tolerancia a la frustración y la gente ahora tiene muy baja tolerancia a la frustración
Loyola Ramos insistió que los padres de familia y las escuelas deben formar a sus hijos en conceptos de respeto, responsabilidad, límites y reglas. Desarrollar el funcionamiento ejecutivo de los infantes ayudará mucho a establecer relaciones emocionales duraderas.
EL DATO:
Si los niños aprenden desde muy pequeños a tolerar la frustración, a limitar sus expresiones de enojo o violencia, se podrá formar una mejor sociedad























