Traída a estas tierras en 1519 por un soldado de Hernán Cortés, la Virgen de los Remedios es la advocación mariana más antigua venerada en México. Símbolo de los españoles durante la Colonia y de las tropas realistas durante la Independencia, terminó eclipsada por la Virgen de Guadalupe en la memoria popular, aunque su culto sigue vivo hasta hoy.