El Expiatorio nació rodeado de leyendas
¡El mundo se va a terminar! Pero no fue así, el templo concluyó su construcción y el mundo sigue pese a los mitos y leyendas que rodeaban a esta gran obra arquitectónica
Santiago Alba / El Sol de León
⬇️ Dale clic aquí ⬇️
El rector del Templo Expiatorio enfatizó que los feligreses deben de levantar el corazón y la mirada a Nuestro Señor que es misericordioso, porque nos perdona nuestros pecados y es refugio de nuestra salvación.
Indicó que solamente el domingo el templo recibe a 2,000 personas en todas las misas que se ofrecen para todos los feligreses, por lo que al año aproximadamente acuden al templo alrededor de 200 mil personas, ya sea a misa, a las criptas o a visitar el templo.
El templo ya se terminó
El Milagro del Templo Expiatorio
Quizás el milagro más grande del Templo Expiatorio es precisamente ese encuentro con Dios a través de la oración, para expiar nuestros pecados y lograr la salvación eterna, señala el rector del Templo Expiatorio Fidel Hernández.
El vulgo si cuenta un milagro
Un poco de Historia
A los pocos años que comenzó a construirse, se inició también la realización de las criptas debajo del templo, estas hoy en día caracterizan al Templo Expiatorio como un lugar misterioso, lleno de esculturas y de anécdotas.
Las criptas fueron ideadas para apoyar con su venta, un importante ingreso a su edificación, se empezaron a construir en 1924, pero los trabajos fueron interrumpidos por la inundación de 1926, por lo que empezaron a prestar servicio hasta enero de 1930.
Otro mito poco divulgado es que se construyeron túneles de escape conectados a casa vecinas cerca del lugar, por la persecución de que fueron objeto los sacerdotes en la Guerra Cristera (Archivo Histórico Municipal).
Cuenta la leyenda que al ingresar en el área de criptas se manifiestan presencias espirituales, que provocan escalofrío, pesadez y miedo por los restos de leoneses ilustres que descansan en el lugar.
Otro mito desterrado
El lugar tiene techos bajos, puesto que representa el libre albedrío que Dios nos dio a los feligreses, además podemos observar pinturas y esculturas que fueron donados por el pintor José Villanueva oriundo de la ciudad de León.
La construcción duró aproximadamente 90 años
No suscitando intenciones de contradecir a su Excelencia Monseñor José Guadalupe Martín Rábago, tendría sus intenciones de dejar fecha fija de la visita de S. S. Benedicto XVI para el cierre de la construcción, pero es un cierre inconcluso.
Desaparece la capilla
Para realizar la obra de la Plaza Expiatoria derrumbaron la Capilla de Lourdes, en donde se realizaba “La Velada” donde la gente rezaba y algunos cargaban la cruz.
Así este lugar recibe el nombre de Templo Expiatorio en referencia a “una casa de oración en la que, de manera permanente, está expuesto el Santísimo Sacramento para la expiación de los pecados”
Tomó tanto tiempo la construcción de esta enorme obra que los antiguos habitantes de la ciudad llegaron a afirmar sarcásticamente que cuando se terminara por completo el Templo Expiatorio habría de llegar el fin del mundo.

























