Locallunes, 26 de diciembre de 2016
Preparan rituales de Año Nuevo
Desde compartir dulces y brindar a la medianoche
Moisés García

GUANAJUATO, Gto.- La última semana del año es utilizada por los capitalino para preparar los rituales con los que habrán de recibir el Año Nuevo y de esta forma, según las diversas creencias, atraer salud, dinero y amor a sus vidas. Desde compartir dulces y brindar a la medianoche, hasta los granos almacenados para que no falte el alimento o el uso de ropa nueva para la abundancia a tu vida o barrer de adentro hacia afuera con una escoba hecha de canela para “alejar problemas y mala vibra”, son algunas de las tradicionales supersticiones que hay en torno al fin de año, fecha que sin duda marca el final de un ciclo y el inició de otro para todos los seres humanos. Una de las cábalas más conocidas para estas fechas es la de las doce uvas, motivo por el que ya muchos comercios capitalinos han lanzado sus ofertas en torno a este producto, ya que se trata de uno de los rituales más popularizado en nuestro país y el mundo en torno a estos festejos. Según la tradición, el origen de esta costumbre proviene de España en donde, a raíz de un sobrante de la extraordinaria cosecha de uvas en el año de 1909, llevó a los viticultores españoles a repartir el sobrante y alentar el consumo para atraer la buena suerte, pero la realidad es que no hay datos que confirmen ni el lugar, ni la fecha del inicio de este ritual, que sin embargo se ha popularizado. Una de las tradiciones menos conocidas que hay es arrojar un zapato por los aires en los primeros minutos de la mañana del 1 de enero y se cree que dependiendo de la posición que caiga, este revelará cómo será el año. Si cae boca arriba el propietario tendrá buena suerte todo el año, de costado será regular y boca bajo augura dificultades. Así mismo, los costumbrismos también dictan lo que hay que evitar a toda costa, con el objetivo de que el año sea lo mejor posible. Por ejemplo, se cree que recibir el nuevo año con llanto podría ser de mal augurio, por lo que se piensa es mejor despedir la Noche Vieja con una gran sonrisa y la felicidad de concluir un ciclo más en nuestras vidas.