¡Wow, que bonitos son los algodones de azúcar!
Están tan bonitos que no te los querrás comer, son personalizados y hechos con amor
Rosario Horta / El Sol de León
Julia está atendiendo a dos niñas que se enamoraron de los algodones con caritas pero, están tan bonitos que ahora las pequeñas se encuentran en un dilema, si comerlos o no.
“Fue mi esposo el que dijo, este año vamos a innovar y vamos a cambiar la forma de comer algodón de azúcar y la verdad nos ha funcionado muy bien. Los niños pasan y les atraen las caritas y dicen "¡wooow que bonitos!”, comentó.
LA AMABILIDAD
Ser comerciante tiene su reto y es que siempre vas a ver a Julia sonriendo e invitando a las personas a comer un delicioso algodón, además, estos son asociados con las nubes y sus colores pastel llaman la atención de todas las personas.
TRADICIÓN FAMILIAR
El oficio de Julia y Carlos es de tradición familiar ya que el impulsor de esta golosina fue el señor José Arellano Maciel quien diseñó la máquina que tienen ella y su esposo.
Para hacer este algodón primero se humedece el palo de madero para que los hilos de azúcar derretido se enreden y ahora la creatividad de cada vendedor es darle su forma.
Julia lleva 10 años vendiendo “nubes de cielo”, oficio que también espera heredar a sus hijos.





























