Dejan un gran vacío
Sueños truncados, una nueva vida, una cena de año nuevo que ya no será la misma y la impotencia de no ver más a sus seres queridos, es parte de lo que dejó el trágico accidente registrado la noche del sábado en el polígono de Las Joyas
Por Rocío Godínez Fonseca y Óscar Ramos
La noche del sábado pasado, la vida de ocho familias leonesas cambio de manera radical. Un accidente vial ocurrido en el bulevar Calcopirita, dejó como saldo ocho personas muertas y un feto de 8 meses que no pudo llegar a este mundo terrenal.
Con un gran dolor en el corazón y con lágrimas en los ojos, familiares de algunos de los fallecidos compartieron con El Sol de León, como se enteraron de esta mortal noticia y la calidad de personas que eran sus seres queridos.
“Tenía la ilusión de conocer a mi nietecita”
“Como les voy a decir a mis nietos que su mamá murió y junto a ella su hermanita” fueron las palabras que salieron de la boca de Ana Lilia , la madre de Catalina de tan solo 27 años que en su vientre llevaba a una criaturita de ocho meses.
Después de varios minutos de incontenible llanto y luego un largo silencio, Ana Lilia comentó, que sería en enero próximo, cuando su nietecita llegaría hasta mundo, estaban muy emocionados por su nacimiento, pero lamentablemente, todo cambio.
El sábado, Catalina viajaba en el camión con su esposo Gustavo y sus dos hijos, Grecia Camila Milán de tres y cuatro años respectivamente. Su viudo, está internado en la clínica T-21 del IMSS Y los niños, en el Hospital General de León.
Un hombre perdió a su esposa que tanto amaba y dos niños ya no tienen una mamá y no podrán ver a su hermanita que estaba a días de nacer, concluyó Ana Lilia.
“La empresa sabía que el camión andaba mal”
Con solo dos años de servicio y con experiencia frente al volante José Melesio de forma diaria cubría la ruta pero nunca tomaron en cuenta los reportes de fallas mecánicas en la unidad a su cargo.
“Yo quiero mucho a mi mamita”
Lamentablemente, no pasó mucho tiempo para que se enteraran que el pequeño había fallecido.
La noche del sábado, Martha Erika Castillo de 34 años, su hijo Omar de 10 años y su sobrina Giovanna Elizabeth, se encontraban en el Centro de la ciudad, habían acudido a las tiendas, a comprar ropa y zapatos para estrenar esta noche de año nuevo.
Cynthia, una de sus sobrinas, quien se encontraba en la colonia Torres Doradas, le llamó para ver donde estaba.
Y prosiguió: ”yo me salí a trabajar y cerca de las nueve de la noche me hablo mi esposo, y me pregunto por ellos, me dijo que no habían llegado y que había sucedido un accidente muy feo en el Calcopirita”.
“Mi primo Omarcito murió en el lugar y mi tía está muy delicada en el Hospital Aranda de la Parra, mi prima Giovanna en el Hospital La Luz, ella está consciente pero en momento pierde la noción del tiempo”.
Omar, era un niño muy tranquilo, un excelente estudiante y un niño muy apegado a su mamá. “Para todos lados andaba con su mamá, nunca dejaba sola a mi tía, siempre le decía a todos lo mucho que la quería”. Explicó Cinthia.
Un calvario
Familiares de los lesionados, declararon que fue todo un calvario, que sus seres queridos que resultaron lesionados, fueran atendidos. Pues las instituciones médicas, no querían atenderlos si no pagaban antes una cuota.
Lo mismo sucedió con otra mujer, que fue trasladada a la clínica Médica Campestre, a cuyos familiares, les exigían hicieran el depósito de 10 mil pesos para poder atenderla.























