Lo que se cargaron, se acumularon y despojaron del Foxismo al Obradorismo, el Claudismo, lo tiene todo con el poder, a todo modo, con las fuerzas vivas y las muertas, las drogas y las armas, de Bush a Trump, la 4T-Avanza y MoReNa en la corrupción y la impunidad, en la violencia y la criminalidad, pactando e impactando a los vivos como los muertos, los feminicidios y los desaparecidos, siendo los gringos y los mexicanos los consumidores y los productores, haciéndose Trump el de la boca chiquita, Nixon el de la nariz periquera mentirosa, Reagan el de Irán-Contras en armas y drogas son, a grandes rasgos y a grosso modo, los visos y los rostros que a Eduardo Galeano y a José Agustín, el tiempo de la vida les acortó el espacio vital en Las venas abiertas de América Latina y la Tragicomedia Mexicana, así como Luis Astorga investigador académico en El Siglo de las Drogas y Ricardo Ravelo periodista investigador, en el país de las sombras espectrales, la necrodemocracia o la narcocracia, aunque, Agripina, es de la opinión de que es la Narcademocracia, porque no llegó sola a la Presidencia de la RepMex, por las causas y las consecuencias del exestado-Obrador en el Estado-Yo Claudia.
De las entretelas y los tejemanejes, no del derecho romano, y sí del derecho mexicano, se define legal e ilegalmente el poder, a todo modo, en la verdad, la ley, la seguridad, la soberanía y la justicia, porque cuando se vive, se muere y se desaparece en el país de las sombras espectrales:
“La complicidad es la cooperación dolosa (ayuda, aliento o auxilio) en un delito, anterior o simultánea a su ejecución, sin ser el autor directo. La culpabilidad es el juicio de reproche penal sobre quien cometió o participó en el ilícito, evaluando si el sujeto entendía su conducta y actuó libremente”.
Si uno se pone de alto contraste sobre lo mediano y lo bajo de lo que se ve, se habla, se escucha, se lee, se informa y se opina tres veces a la semana en Apia Virtual-Machetearte, el tiempo está expuesto a transcurrir y ocurrir en el espacio imaginario y crítico de la realpolitik en la realidad social: el espejo de cuerpo entero, sangriento e incompleto que se dobla y desdobla en los ciertos y en los desiertos espejismos adentrándose a un bosque de los rastros íntimos y hacia fuera de los mataderos públicos, la crueldad es la repulsa de la masacre, aceptadas en la a-normalidad en que la psicopolítica es la patología de la publipropaganda en el patriotismo en honor a La Bandera que no es La Barredora, pero sí es la bandera que utilizan para amontonar la basura de la barredora entre el palacio, el zócalo, Tabasco, Palenque y La Chingada.
Ha sido inevitable la defensa al exestado-Obrador y el Estado-Yo Claudio como si el sexenio-septenio está en la presidenta, el policía, el militar y el narcosicariato cuando la democracia más grande sobre la faz de la tierra ha ejecutado al narcotraficante de fama y fortuna en el planeta que hasta Trump se colgó el mérito con el nuevo orden mundial en el mundo de las sombras espectrales y la nueva época en el país de las sombras espectrales, haciéndoles un favor Trump y Sheinbaum a Putin-Netanyahu, y Jinping por la libre en la ruta de seda sin quema de camionetas, tráileres y automóviles, no dejando de serse y hacerse la reverencia y la referencia al valor matriarcal de la presidenta, al oportunismo del presidente putañero, a la honorable venganza del policía, y, al patriótico quiebre y encabronamiento del militar con la ejecución de los 25 con El Mencho, por quien se puso la verdad, la ley, la seguridad, la soberanía y la justicia a prueba de más balazos que abrazos, ganándose una plaza de las tres plazas en el mundial de futbol, a fuego y sangre.