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Análisismiércoles, 24 de septiembre de 2025

El viejo y el mar

Don Javier Michel Andrade no es un personaje construido por Ernest Hemingway, como el protagonista de la novela “El viejo y el mar”, pero entre él y el hombre ficticio hay un paralelismo en la búsqueda de la esperanza.

Desde los 23 hasta los 82 años el mar ha sido su vida y se niega a dejarlo, por lo menos porque aún se considera con la suficiente fortaleza para surcar el Océano Pacífico en busca de camarón.

A bordo de una de sus embarcaciones, el “Karla Josefina”, permanece a la espera de un milagro que no llegará.

Desde hace 4 años sus dos barcos están “amarrados” por falta de capital, por la carestía del diésel marino y lo que requiere para avituallar los barcos para salir a pescar a altamar.

Su historia es como la de otros propietarios de embarcaciones camaroneras que se “mueren” lentamente por el abandono del gobierno federal en nombre de la austeridad, de la política contra el despilfarro del erario.

Es decir, este sector, en los últimos dos sexenios, ha quedado fuera de todo margen de la “cobija del bienestar”.

El panorama pesquero desde hace años está sumido en el caos, y a esto han contribuido funcionarios que desconocen del tema, contrabando y robo en altamar, poca o nula vigilancia que evite este delito.

Recientemente el titular de la Conapesca recorrió el Parque Bonfil con empresarios pesqueros, antes quienes reconoció el desastre de la pesca en Mazatlán, y que llevaría el clamor antes sus jefes en la Ciudad de México. A ver qué sale de todo esto.

Rickettsia, la sombra de una nueva amenaza

Desde luego que todo parte de la higiene y el cuidado de las mascotas y, en menor medida, del ganado o animales de carga. Los perros callejeros son un foco de infección pues no tienen los cuidados de aquellos que habitan con familias.

Por eso sería más fácil evitar que esta enfermedad atacara a los niños, con quien se ensaña debido a su endeble sistema inmunológico. Salud debería invertir más en atender esto de manera preventiva en lugar de lamentar cuando los pacientes fallecen.

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